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“Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, actúa por todos y está en todos.” Ef 4,5s.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.

+Gabriel Orellana.
Obispo Misionero
¡Ay de mí si no predico el Evangelio! 1 Co 9,16b.

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jueves, 18 de agosto de 2011

RITO PÚBLICO DE SANIDAD


Ritual para Ocasiones Especiales
Iglesia Episcopal

El rito comienza corno el señalado para una celebración de la Santa Eucaristía, o con el orden penitencial, o con la siguiente salutación:

Celebrante       Gracia y paz sea con ustedes de Dios nuestro Padre y el Señor Jesucristo.
Pueblo           Y con tu espíritu.
Celebrante       Oremos.

El Celebrante dice ésta o alguna otra colecta apropiada:
Oh Dios de paz, tú nos has enseñado que en la conversión y entrega seremos salvos,
y en la tranquilidad y confianza estará nuestra fortaleza:
Por el poder de tu Espíritu, te suplicamos nos eleves a tu presencia,
en donde podamos estar quietos y saber que tú eres Dios;
por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.

Se leen una o dos lecciones antes del Evangelio.
Entre las lecciones, y antes del Evangelio, se dice o canta un salmo, himno o antífona.
Si no se usa el Propio del Día, las lecciones, salmo y Evangelio se escogen de la lista.
Después del Evangelio puede seguir un sermón o meditación, o un período de silencio, o ambas cosas.
El rito continúa con el Credo o con la Oración de los Fieles.

Lista de lecciones y salmos que se sugieren:

Antiguo Testamento
Éxodo 16:13-15           (El maná en el desierto)
1 Reyes 17:17-24       (Elías revive al hijo de la viuda)
2 Reyes 5:9-14            (Curación de Naamán)
2 Reyes 20:1-5            (He oído tu oración... he aquí yo te sano)
Isaías 11:1 -3a             (Los dones del Espíritu)
Isaías 42:1 -7             (El siervo sufriente)
Isaías 53:3 -5             (Por sus llagas fuimos sanados)
Isaías 61:1 -3             (Buenas nuevas para los afligidos)

Salmos
Salmo 13                    (Mi corazón se alegrará en tu servicio)
Salmo 20:1-6              (El Señor te escuche en el día de asedio)
Salmo 23                    (Unges mi cabeza con óleo)
Salmo 27, o 27:1-7,9, 18 (El Señor es la fortaleza de mi vida)
Salmo 91                    (El mandará a sus ángeles que te guarden)
Salmo 103                  (El perdona todas tus iniquidades)
Salmo 121                  (Mi socorro viene del Señor)
Salmo 130                  (Mi alma aguarda al Señor)
Salmo 139:1-17          (¿A dónde huiré de tu Espíritu?)
Salmo 145:14-22        (Los ojos de todos esperan en ti, oh Señor)
Salmo 146                  (Dichosos aquellos cuya ayuda es el Dios de Jacob)

Nuevo Testamento
Hechos 3:1-10             (Pedro y Juan curan al hombre cojo)
Hechos 5:12-16          (Curaciones en Jerusalén; la sombra de Pedro)
Hechos 10:36-43        (La predicación apostólica: Pedro anduvo. . . sanando
Hechos 16:16-18        (La muchacha esclava con espíritu de adivinación)
Romanos 8:18-23      (Esperamos la redención de nuestro cuerpo)
Romanos 8:31-39      (Nada nos separará del amor de Dios)
2 Corintios 1:3-5        (Dios nos consuela en nuestras aflicciones)
Colosenses 1:11-20    (Que sean fortalecidos con todo poder)
Hebreos 12:1-2          (Mirando a Jesús, consumador de la fe)
Santiago 5:(13)14-16   (¿Está alguno enfermo entre ustedes?)
1 San Juan 5:13-15    (Que sepan que tienen vida eterna)


El Evangelio
San Mateo 9:2-8        (Tus pecados te son perdonados)
San Mateo 26:26-30, 36-39 (La Ultima Cena: no sea como yo quiero)
San Marcos 1:21-28 (Jesús sana a un hombre con espíritu inmundo)
San Mareos 1:29-34ª ( Jesús sana a la suegra de Pedro y a otras personas)
San Marcos 5:1-20    (Jesús cura a un geraseno endemoniado)
San Marcos 5:22-24 (La curación de la hija de Jairo)
San Marcos 6:7, 12-13 (Y ungían con aceite a muchos enfermos)
San Lucas 17:11-19   (Tu fe te ha salvado)
San Juan 5:1-9           (¿Quieres ser sano?)
San Juan 6:47-51       (Yo soy el pan de vida)
San Juan 9:1-11         (Jesús sana a un ciego de nacimiento)


En vez de la Oración de los Fieles se puede usar la siguiente Letanía:
Letanía de sanidad

El Celebrante comienza la Letanía con la siguiente petición:
Nombremos ante Dios a aquéllos por quienes vamos a ofrecer nuestras oraciones.
El pueblo dice en voz alta el nombre de las personas por quienes va a interceder.

Una persona señalada dirige la Letanía.
Dios el Padre, tu voluntad es que toda persona tenga salud y salvación;
Te alabamos y te damos gracias, Señor.

Dios el Hijo, viniste para que tengamos vida, y la tengamos en abundancia;
Te alabamos y te damos gracias, Señor.

Dios el Espíritu Santo, nuestros cuerpos son el templo donde moras;
Te alabamos y te damos gracias, Señor.

Santa Trinidad, un solo Dios, en ti vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser;
Te alabamos y te damos gracias, Señor.

Señor, concede tu gracia curativa a todos los que están enfermos, heridos o incapacitados, para que puedan ser sanos;
Óyenos, oh Señor de vida.

Concede a todos los que buscan tu dirección y a todos los que se hallan solitarios, ansiosos o deprimidos, el conocimiento de tu voluntad y la seguridad de tu presencia;
Óyenos, oh Señor de vida.

Enmienda las relaciones desechas, y restaura al buen estado mental y serenidad de espíritu a los que padecen angustia emocional;
Óyenos, oh Señor de vida.

Bendice a los médicos, a las enfermeras y a todas las personas que ministran a los que sufren, concediéndoles sabiduría y destreza, simpatía y paciencia;
Óyenos, oh Señor de vida.

Concede paz a los moribundos y una muerte serena, y por la gracia y consuelo de tu Santo Espíritu sostén a los afligidos;
Óyenos, oh Señor de vida.

Restaura a su integridad lo que haya sido quebrantado por el pecado humano, en nuestra vida, en nuestra nación y en el mundo;
Óyenos, oh Señor de vida.

Tú eres el Señor que hace portentos:
Has declarado tu poder entre los pueblos.

Contigo, oh Señor, está el manantial de la vida:
Y en tu luz veremos luz.

Óyenos, oh Señor de vida:
Cúranos y haznos íntegros.

Oremos.

Sigue un período de silencio.
El Celebrante concluye las oraciones con una de las siguientes colectas, u otra apropiada:

Dios todopoderoso, dador de vida y salud:
Envía tu bendición sobre todos los que están enfermos y sobre quienes les ministran, para que toda debilidad pueda ser derrotada por el triunfo del Cristo resucitado; que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.

o ésta:
Padre celestial, tú has prometido escuchar lo que pidamos en Nombre de tu Hijo:
Acepta y cumple nuestras peticiones, te suplicamos, no como te lo pedimos en nuestra ignorancia ni
como lo merecemos por nuestro pecado, sino como tú nos conoces y amas en tu Hijo Jesucristo, nuestro Señor. Amén
.
o ésta:
Oh Señor y Dios nuestro, acepta las fervientes plegarias de tu pueblo; en la multitud de tus piedades, vuelve tus ojos compasivos hacia nosotros y a cuantos acuden a ti por socorro, pues tú eres bondadoso, oh amante de las almas; y a ti rendimos gloria, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y por siempre. Amén.

Sigue la confesión de pecado, si es que no se ha hecho al principio del rito

El Diácono o el Celebrante dice:
Confesemos humildemente nuestros pecados a Dios todopoderoso.

Puede guardarse un período de silencio.
Ministro y Pueblo:
Dios de misericordia,
confesamos que hemos pecado contra ti
por pensamiento, palabra y obra,
por lo que hemos hecho
y lo que hemos dejado de hacer.
No te hemos amado con todo el corazón;
no hemos amado a nuestro prójimo como a nosotros mismos.
Sincera y humildemente nos arrepentimos.
Por amor de tu Hijo Jesucristo,
ten piedad de nosotros y perdónanos;
así tu voluntad será nuestra alegría
y andaremos por tus caminos,
para gloria de tu Nombre. Amén.

o ésta:
Omnipotente y misericordiosísimo Padre:
Hemos errado, y nos hemos extraviado de tus caminos
como ovejas perdidas.
Hemos seguido demasiado los designios y deseos de
nuestro propio corazón.
Hemos faltado a tus santas leyes.
Hemos dejado de hacer lo que debíamos haber hecho;
y hemos hecho lo que no debíamos hacer.
Mas tú, oh Señor, compadécete de nosotros;
libra a los que confiesan sus culpas;
restaura a los que se arrepienten,
según tus promesas declaradas al género humano
en Jesucristo nuestro Señor.
Y concédenos, oh Padre misericordiosísimo, por su amor,
que de aquí en adelante vivamos
una vida sobria, santa y justa,
para gloria de tu santo Nombre. Amén.

El Obispo, si está presente, o el Presbítero, puesto de pie, dice:
El Señor Omnipotente y misericordioso, os conceda
absolución y remisión de todos vuestros pecados,
verdadero arrepentimiento, enmienda de vida y la gracia
y el consuelo de su Espíritu Santo. Amén.

El Celebrante invita ahora a pasar al frente a aquellos que quieran recibir la imposición de manos (y la unción).

Si el aceite para la unción de los enfermos ha de bendecirse, se usa la fórmula  del Libro de Oración Común.
Oh Señor, Padre Santo, dador de la salud y salvación:
Envía tu Santo Espíritu para santificar este óleo, a fin de que,
así como tus santos apóstoles ungieron a muchos
enfermos y los sanaron, del mismo modo sean sanados
cuantos reciban con fe y arrepentimiento esta santa
unción; por nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina
contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

Se canta o dice la siguiente antífona:
Salvador del mundo, por tu cruz y preciosa sangre nos has redimido;
Sálvanos y ayúdanos, te suplicamos humildemente, oh Señor.

El Celebrante pronuncia la siguiente bendición sobre los que han pasado al frente:
El Dios todopoderoso, que es torre fuerte de todos los que
ponen su confianza en él, a quien todas las cosas en el cielo, en
la tierra y debajo de la tierra se inclinan y obedecen: Sea su
defensa ahora y siempre, y les haga saber y sentir que el único
Nombre dado bajo el cielo para salud y salvación es el Nombre
de nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Entonces el Celebrante impone las manos sobre cada persona (y habiendo mojado el dedo pulgar en el aceite para la unción de los enfermos, hace señal de la Cruz en sus frentes), y dice una de las siguientes oraciones:
N., yo impongo las manos sobre ti, [y te unjo con aceite] en el
Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo, suplicando a
nuestro Señor Jesucristo que te sostenga con su presencia, que
ahuyente de ti toda enfermedad de cuerpo y espíritu, y que te
conceda esa victoria de vida y de paz, la cual te capacitará para
servirle ahora y siempre. Amén.

o ésta:
N., yo impongo las manos sobre ti [y te unjo con aceite] en el
Nombre de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, suplicándole te
sostenga y te colme de su gracia, a fin de que conozcas el poder
sanativo de su amor. Amén.

o ésta:
N., yo impongo las manos sobre ti [y te unjo con aceite] en el
Nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Puede ofrecerse una oración por cada persona de acuerdo a sus necesidades con la imposición de manos (y la unción).
Los laicos, con el don de sanidad, pueden unirse al Celebrante en la imposición de manos.

El rito continúa con el intercambio de la Paz.

Si no se celebra la Comunión, el rito concluye con el Padre Nuestro y la oración y bendición que se encuentran más abajo.
Si se celebra la Eucaristía, la liturgia continúa con el ofertorio.

En lugar de la oración usual de poscomunión (o, si no ha habido Comunión después del Padre Nuestro), se dice la siguiente oración:
Dios todopoderoso y eterno, atrae nuestro corazón hacia ti,
dirige nuestra mente, inspira nuestra imaginación y gobierna
nuestra voluntad, de tal modo que seamos totalmente tuyos,
dedicados por completo a ti. Te rogamos nos uses según tu
voluntad, y siempre para tu gloria y el bienestar de tu pueblo;
por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

El Celebrante pronuncia esta bendición:
Que Dios Padre les bendiga, Dios Hijo les sane y Dios Espíritu
Santo les fortalezca. Que Dios, la santa e indivisa Trinidad,
guarde sus cuerpos, salve sus almas y les lleve con seguridad a
sus país celestial, done él vive y reina por los siglos de los
siglos. Amén.

Un diácono, o el Celebrante, despide al pueblo.

Tomado del
Ritual para Ocasiones Especiales
Iglesia Episcopal

martes, 26 de julio de 2011

¿QUE ES EL REIKI?

Michael Gleghorn
¿Qué es Reiki?
En los últimos veinticinco años ha habido un gran crecimiento, tanto en la aceptación general como en la disponibilidad pública, de distintos tipos de terapias alternativas de salud. Si bien algunas de estas terapias pueden ser beneficiosas, otras hacen poco de bueno, y algunas son abiertamente dañinas. Bajo el amplio paraguas de la medicina alternativa existen una variedad de terapias que pueden ser denominadas, sin demasiado rigor, como "medicina energética":
La medicina energética es un amplio campo que cubre una variedad de terapias de muchas partes del mundo. Si bien cada una está basada en la existencia de una energía no física que permea el universo, la naturaleza de la energía, la forma de las terapias y cómo se considera que se realiza la sanidad varían de cultura en cultura.{1}
Esta energía se denomina de diversas formas: prana, en India; chi, en China; y ki, en Japón. Una forma de medicina energética que ha estado creciendo en popularidad se denomina Reiki. Según algunos, rei significa 'universal', y ki significa 'energía de la fuerza vital'. Pero el Centro Internacional de Capacitación para Reiki va más allá, y afirma que "Rei" puede entenderse más precisamente como "conocimiento sobrenatural o conciencia espiritual ... la sabiduría que viene de Dios o del Yo Superior." Por lo tanto, de acuerdo con el Centro, "es la conciencia de Dios, llamada Rei, que guía la fuerza vital, llamada Ki, en la práctica que denominamos Reiki."{2}
Reiki fue descubierto--o, tal vez, redescubierto--por el Dr. Mikao Usui, durante una experiencia mística durante un retiro en las montañas, en el Japón de principios del siglo veinte. Algunos afirman que es el mismo método de curación usado tanto por el Buda como por Jesús, si bien los registros de esto se han perdido.{3}
Pero, ¿cómo funciona Reiki? En forma general, aunque algo simplificada, Reiki dice que funciona quitando obstrucciones al libre flujo de la energía de la fuerza vital por todo el cuerpo. Se considera que estas obstrucciones, que surgen de pensamientos, acciones y sentimientos negativos, son la causa fundamental de la enfermedad. Pero "Reiki limpia, endereza y sana los caminos de la energía, lo cual permite que la fuerza vital fluya de una forma saludable y natural." {4} Se considera que, de esta forma, Reiki mejora la salud física, mental y emocional.
A fin de explotar este poder y aprender a canalizar Reiki, uno debe primero recibir cuatro armonizaciones de un Maestro Reiki durante una sesión de capacitación de Reiki del Primer Grado. Se aduce que estas armonizaciones abren "sutiles sistemas energéticos mentales y físicos" que preparan al receptor "para canalizar la Energía de la Fuerza Vital Universal."{5} Supuestamente, esto crea una conexión permanente con Reiki, lo que permite que el receptor canalice esta energía para la vida.
Al llegar a este punto, algunos tal vez se pregunten si hay alguna evidencia científica que corrobore la existencia de esta energía. Consideremos la evidencia.
¿Hay apoyo científico para Reiki?
En los siglos diecinueve y veinte, algunos defensores de la energía de la fuerza vital decían que era una forma de radiación electromagnética (de la cual la luz y el calor son ejemplos conocidos). {6} Por supuesto, la radiación electromagnética es un fenómeno real y físico del mundo en el cual vivimos. Pero, ¿debería identificarse con la energía de la fuerza vital? La respuesta es "no", y hoy la mayoría de los que creen en esta energía dirían lo mismo. Después de todo, esta energía suele considerarse como no física. Pero la radiación electromagnética es una forma de energía física.
Sin embargo, muchos practicantes de Reiki creen que hay buena evidencia en apoyo de la existencia de la energía de la fuerza vital. Por ejemplo, se dice que el aura es "un campo de sutil energía de fuerza vital que rodea el cuerpo de todo ser vivo"{7} Los que están adecuadamente armonizados con esta energía suelen afirmar que pueden percibir el aura de una persona. Algunos pocos llegan a decir que las ven.
Pero una cosa es hacer una afirmación de este tipo y otro muy distinta demostrarla bajo condiciones adecuadamente supervisadas. En un estudio, diez personas que decían que podían ver auras fueron verificadas contra un grupo de control de diez personas que no decían esto. "Cuatro pantallas idénticas fueron colocadas en una sala con voluntarios que se turnaron parándose detrás de una u otra"{8} Los que decían que podían ver auras creían que podrían detectar detrás de cuál pantalla estaba parado el voluntario. Pero, de 720 intentos, solo dieron 185 respuestas correctas, una proporción de aciertos compatible con la adivinanza. El grupo de control, sin embargo, dio 196 respuestas correctas, ¡11 más que los que decían poder ver las auras! Aparentemente, no todos los que dicen poder ver auras pueden realmente demostrar esta afirmación.
Pero, ¿acaso no se han fotografiado las auras? Un autor afirma: "La fotografía Kirlian ... nos permite ... fotografiar auras" {9} Sin embargo, cuando dichas fotografías son investigadas por científicos independientes, se ve que las imágenes tienen una explicación completamente física. Además, se han registrado auras Kirlian para algunas cosas que no suele considerarse que tengan un campo de energía de la fuerza vital, como monedas y clips. Esta evidencia arroja dudas sobre la afirmación de que las auras hayan sido fotografiadas.
Por lo tanto, si existe tal cosa como una energía de la fuerza vital, al momento ha eludido la detección de los científicos. Esta energía podría existir todavía, y la ciencia podría un día verificarla. Pero, por el momento, falta el apoyo científico. Igualmente, algunos argumentan que "la evidencia de si un procedimiento terapéutico es efectivo no depende de la recolección de datos solo sino de la experiencia real del cliente"{10} En otras palabras, ¡si funciona Reiki, esta energía de la fuerza vital debe existir!
¿Y el éxito de Reiki?
Para muchas personas, la evidencia más poderosa de la eficacia de Reiki como terapia de salud alternativa está en los testimonios de los que afirman haber sido ayudados personalmente por él. Piense en lo que le ocurrió a Alex. Estaba con dolor crónico debido a un accidente en una motocicleta que provocó el aplastamiento de tres vértebras. Asistió a una clase de Reiki y, luego de su primera iniciación, ¡quedó libre del dolor persistente!{11}
¿Cómo se explica uno una historia así? ¿Demuestra que Reiki realmente funciona? Si bien no puede negarse que hay abundante evidencia anecdótica del poder sanador de Reiki, debemos tener mucho cuidado antes de atribuir a Reiki el alivio del dolor de Alex. "Con la excepción de la opinión no confirmada, la evidencia anecdótica es la menos útil ... de las evidencias disponibles para evaluar terapias médicas."{12}
Esta no es, simplemente, la opinión de la medicina occidental convencional. El Centro Nacional para la Medicina Complementaria y Alternativa reconoce que hay una "jerarquía en los distintos tipos de evidencia a favor de terapias, donde la anecdótica ocupa el último lugar."{13} Por lo tanto, la evidencia anecdótica tiene algún valor, pero difícilmente demuestre que Reiki sea un método de curación eficaz.
Pero, ¿cómo podríamos explicar el alivio de dolor de Alex? Si bien hay varias posibilidades, por razones de tiempo solo mencionaremos dos. Primero, debemos reconocer sinceramente que tal vez Reiki fue el responsable de la eliminación del dolor de Alex. Después de todo, fue inmediatamente después de recibir Reiki que Alex sintió alivio. Sin embargo, es crucial reconocer que hay otra explicación muy sensata y bien documentada. Muy simplemente, el alivio del dolor de Alex puede haber sido por el "efecto placebo."
"El efecto placebo es la combinación de factores que dan efectos benéficos a las terapias pero que no son causados por ninguna acción fisiológica directa."{14} Un ejemplo clásico es la pastilla de azúcar. Por sí misma no puede curar ni aliviar el dolor. Sin embargo, cuando un médico de confianza y que transmite seguridad se la da a un paciente, diciéndole que es justo lo que necesita para recuperarse de sus dolencias, puede ser increíblemente eficaz en el alivio de una amplia variedad de desórdenes psicosomáticos. Dado que este tipo de desórdenes tiene una causa psicológica o emocional (más que fisiológica), puede ser aliviado sin tratar el cuerpo del paciente directamente.
Hay muchos estudios que indican que el efecto placebo puede explicar hasta una tercera parte (o más) de las mejoras que se encuentran en cualquier terapia."{15} Pero, ¿puede explicar el alivio repentino del dolor de Alex? Ciertamente. El dolor puede ser tratado muy eficazmente con placebos.
Por supuesto, algunos podrán argumentar que lo que realmente importa no es tanto por qué Alex fue sanado, ¡sino simplemente que fue sanado! Hasta cierto punto, puedo comprender este argumento. Pero tiene problemas.
¿Deberían los cristianos preocuparse por Reiki?
La mayoría de las personas--y me incluyo--consideran que la salud física es algo bueno y valioso. En igualdad de condiciones, es mejor estar sano que enfermo. Pero, si esto es así, entonces ¿realmente importa cómo o por qué los enfermos son sanados? ¿Acaso lo único importante no es que sean sanados? ¿Y cómo puede alguna persona objetar Reiki si ayuda a lograr esto?
Estas son preguntas importantes, y merecen una respuesta comprensiva. Pero, primero, consideremos una pregunta importante: ¿Es la salud física siempre preferible a la enfermedad? Después de todo, la mayoría de las personas consideran que cualidades como la compasión, la paciencia, la valentía y el amor son virtudes grandes y nobles. Pero, ¿y si hubiera personas que solo podrían adquirir este tipo de virtudes a través del dolor y el sufrimiento que surgen de la enfermedad física? Mientras están sanas, no tendrán estas virtudes. Pero, si se enferman, las adquirirán. Déjeme sugerir que, si usted realmente valora estas virtudes, tal vez decida que es mejor estar moralmente y espiritualmente sano (si bien físicamente enfermo) que solamente físicamente sano.
Volvamos ahora a nuestra pregunta inicial. ¿Importa realmente si, cómo y por qué funciona Reiki? Yo creo que sí. Suponga que no hay ningún poder auténtico en Reiki. Suponga que "funciona" simplemente como un placebo. En ese caso, ¿usted querría enviar a un ser querido a un practicante de Reiki para ser tratado por una infección de garganta? Sin un tratamiento adecuado, esto terminaría probablemente en una fiebre reumática, una enfermedad del corazón permanente y aun la muerte. Se necesitan antibióticos reales; un placebo no puede curar este tipo de infección.{16} Bajo circunstancias como estas, sospecho que nadie querría que sus seres queridos fueran tratados exclusivamente por Reiki.
Pero ahora suponga que existe un poder auténtico en Reiki. ¿Acaso no es importante saber de dónde viene y qué es? ¿Y si Reiki ofrece salud física solo a costa de salud espiritual? ¿Deberían los cristianos estar preocupados por esto?
El Centro Internacional para la Capacitación en Reiki describe a Reiki como "energía de la fuerza vital guiada espiritualmente."{17} Luego de recibir las armonizaciones necesarias, un practicante de Reiki puede canalizar esta energía para la vida. El Centro describe el proceso de armonización como "una poderosa experiencia espiritual" que "es guiada por el Rei, o la conciencia de Dios." Es más, esta experiencia "cuenta con la presencia también de guías de Reiki y otros seres espirituales que ayudan a implementar el proceso."{18}
¿Cómo deben entender los cristianos esto? ¿Debemos estar preocupados por la naturaleza de este proceso de armonización? Exactamente, ¿quiénes o qué son estos guías espirituales de Reiki? ¿Debemos tener cuidado de no involucrarnos con estos espíritus? ¿O deberíamos, simplemente, confiar en que están haciendo la obra de Dios? Después de todo, ¿acaso toda sanidad no viene de Dios?
¿Acaso toda sanidad no viene de Dios?
¿Viene toda sanidad de Dios? El Centro Internacional para la Capacitación en Reiki declara que "Reiki viene de Dios."{19} Pero si leemos el material de su sitio Web, vemos que el Centro propugna una visión de "Dios" oriental o de la Nueva Era. Esta visión es radicalmente distinta de la de la Biblia. Por ejemplo, el Centro iguala a "Dios" con el Yo Superior del hombre, con lo cual borra la distinción entre Dios y la humanidad que enseña la Biblia. Hablando prácticamente, esta diferencia entre el Dios de la Biblia y el "Dios" de la filosofía o de la Nueva Era significa que los adherentes de estos dos sistemas afirman algo muy diferente cuando dicen haber sido sanados por Dios.
El Dios de la Biblia es un ser personal, capaz de sanar milagrosamente a las personas según su voluntad (Éxodo 15:26). No obstante, la Biblia no enseña que todas las señales y maravillas vienen de Dios. Por el contrario, Jesús advirtió a sus discípulos que en los últimos días habría falsos Cristos y falsos profetas que mostrarían grandes señales y maravillas (Mateo 24:24). En su segunda carta a los tesalonicenses, el apóstol Pablo vinculó a estos sucesos con el poder de Satanás (2 Tesalonicenses 2:9).
Pero, ¿tiene Satanás el poder para realizar sanidades maravillosas? Por cierto, parece que sí. En Apocalipsis 13 vemos que, luego de recibir poder de Satanás, la bestia es sanada de una herida casi fatal en la cabeza (vv. 2, 3). El contexto parece sugerir que esta sanidad asombrosa es obra de Satanás. Desde una perspectiva bíblica, esto plantea una pregunta importante acerca del poder sanador de Reiki. Exactamente, ¿de dónde proviene esta energía sanadora?
Ya vimos que no hay evidencia convincente con relación a esta energía como un fenómeno físico. Bíblicamente, esto parece dejar solo dos grandes opciones. O la energía viene de Dios, o no viene de Él. Si bien el Centro Internacional para la Capacitación en Reiki declara que "Reiki viene de Dios", ya hemos visto que este no puede ser el Dios de la Biblia. ¿Es posible, entonces, que la fuente de esta energía sea demoníaca?
Como mencioné previamente, la capacidad de canalizar la energía de la fuerza vital involucra primero pasar por un proceso de armonización. El Centro afirma que en estas armonizaciones cuentan con la presencia "guías de Reiki y otros seres espirituales que ayudan a implementar el proceso." {20} ¿Es posible que, al involucrarse con guías espirituales, los practicantes de Reiki puedan estar abriéndose involuntariamente--y a sus pacientes también--a influencias demoníacas? Si bien tal vez no sea posible afirmar categóricamente que la fuente de la energía de la medicina Reiki sea demoníaca, la Biblia, al condenar toda forma de espiritismo, sí parece al menos tener presente esta posibilidad (ver Levítico 19:31; 20:6; Deuteronomio 18:9-14; Hechos 16:16-18). Por lo tanto, me parece que los cristianos deben tomar el curso de acción más sabio, más seguro y probablemente más saludable, y evitar cuidadosamente toda participación en la medicina de la energía Reiki.
Traducción: Alejandro Field
Notas
  1. Donald O'Mathuna & Walt Larimore, Alternative Medicine: The Christian Handbook (Grand Rapids, Mich.: Zondervan, 2001), 193.
  2. "Reiki FAQ: What is Reiki?" en www.reiki.org/FAQ/WhatIsReiki.html.
  3. Gary P. Stewart, et al. Basic Questions on Alternative Medicine: What is Good and What is Not? (Grand Rapids, Mich.: Kregel Publications, 1998), 61.
  4. "Reiki FAQ: How Does Reiki Work?" en www.reiki.org/FAQ/HowDoesReikiWork.html.
  5. David F. Vennells, Reiki for Beginners: Mastering Natural Healing Techniques (St. Paul, Minn.: Llewellyn Publications, 2000), 41-42.
  6. Mathuna & Larimore, Alternative Medicine, 195. Me he basado fuertemente en el capítulo "Energy Medicine," pp. 193-99, en esta sección.
  7. Vennells, Reiki for Beginners, 106.
  8. Mathuna & Larimore, Alternative Medicine, 197.
  9. Vennells, Reiki for Beginners, 106.
  10. Libby Barnett, Maggie Chambers and Susan Davidson, Reiki Energy Medicine (Rochester, Vt.: Healing Arts Press, 1996), 15.
  11. Ibid., 29.
  12. Mathuna & Larimore, Alternative Medicine, 115. Me he basado fuertemente en el capítulo 10: "How Science Tests Therapies and Remedies", en esta sección.
  13. Ibid., 116.
  14. Ibid., 118.
  15. John Ankerberg and John Weldon, Encyclopedia of New Age Beliefs (Eugene, Ore.: Harvest House Publishers, 1996), 487. www.reiki.org/FAQ/WhatIsReiki.html. www.reiki.org/FAQ/LearningReiki.html.
  16. "Reiki FAQ: What is Reiki?" en www.reiki.org/FAQ/WhatIsReiki.html.
  17. "Reiki FAQ: Learning Reiki" en www.reiki.org/FAQ/LearningReiki.html.
Copyright © 2003 Probe Ministries
Acerca del autor
Michael Gleghorn es un asociado en investigación de Probe Ministries. Obtuvo su B.A. en Psicología de Baylor University y un Th.M en Teología Sistemática de Dallas Theological Seminary. Antes de incorporarse al personal de Probe, enseñó Historia y Teología en Christway Academy, en Duncanville, Texas. Además de su trabajo en Probe, está involucrado en el ministerio a estudiantes internacionales de University of Texas, en Dallas. Michael y su hermosa esposa, Hannah, viven en Frisco, Texas. Si usted tiene algún comentario o pregunta sobre este artículo, envíelo por favor a espanol@probe.org. Por favor indique a qué artículo se está refiriendo.

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