Anglocatólico

COMUNIDAD ECUMÉNICA MISIONERA LA ANUNCIACIÓN. CEMLA
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“Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, actúa por todos y está en todos.” Ef 4,5s.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.

+Gabriel Orellana.
Obispo Misionero
¡Ay de mí si no predico el Evangelio! 1 Co 9,16b.

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sábado, 25 de febrero de 2012

EUCARISTÍA DIARIA EN CUARESMA

El tiempo de Cuaresma
Sobre el propio

Se ofrecen colectas, lecturas y salmos apropiados para la eucaristía diaria durante la Cuaresma. También se pueden utilizar estos propios en las liturgias de la Palabra (servicios de predicación) celebradas durante esos días. La primera lección es siempre del Antiguo Testamento, escogiéndose así con la finalidad de combinarla con el Evangelio designado.

Cualquiera de las lecturas se puede alargar a discreción. Entre paréntesis se indica la extensión sugerida de la lectura. También se pueden alargar o extender las selecciones del salterio.

Donde no exista una celebración diaria de la eucaristía, se puede usar el propio designado para cualquier día de la semana en cualquier otro día de la misma semana.

En conformidad con una antigua tradición, la observancia de los días de Cuaresma tiene prioridad sobre aquellas fiestas menores que coincidan con esta estación. No obstante, se puede nombrar al santo del día en las Oraciones de los Fieles, y, si se desea, se pueden concluir las oraciones con la colecta del santo.

Jueves después del Miércoles de Ceniza

Oh Señor, dirígenos con clemencia en todas nuestras acciones y guíanos con incesante protección para que todas nuestras obras comiencen, continúen y terminen en ti, para gloria de tu santo Nombre, y al fin obtengamos misericordiosamente la vida eterna; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Deuteronomio 30:15–20
Salmo 1
Lucas 9:18–25

Prefacio de Cuaresma

Viernes después del Miércoles de Ceniza

Apóyanos, oh Señor, con tu clemente protección durante el ayuno que hemos comenzado, para que así como lo observamos con abnegación corporal, de la misma manera lo cumplamos con sinceridad de corazón; mediante nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Isaías 58:1–9a
Salmo 51:1–10
Mateo 9:10–17

Prefacio de Cuaresma

Sábado después del Miércoles de Ceniza

Dios todopoderoso y eterno, observa misericordiosamente nuestras debilidades, y en todos los peligros y necesidades extiende tu mano derecha para ayudarnos y defendernos; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Isaías 58:9b–14
Salmo 86:1–11
Lucas 5:27–32

Prefacio de Cuaresma

Lunes de la primera semana de Cuaresma

Oh Dios todopoderoso y eterno, aumenta en nosotros misericordiosamente los dones de santa disciplina, dando limosna, orando y ayunando, para que nuestras vidas se orienten al cumplimiento de tu clemente voluntad; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Levítico 19:1–2,11–18
Salmo 19:7–14
Mateo 25:31–46

Prefacio de Cuaresma

Martes de la primera semana de Cuaresma

Concede a tu pueblo, oh Señor, la gracia de resistir las tentaciones del mundo, de la carne y del demonio, para que te sigamos con mentes y corazones puros, a ti el único Dios verdadero; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Isaías 55:6–11
Salmo 34:15–22
Mateo 6:7–15

Prefacio de Cuaresma

Miércoles de la primera semana de Cuaresma

Oh Dios, bendícenos en esta santa estación en la cual nuestros corazones buscan tu ayuda y salvación; así purifícanos con tu disciplina para que crezcamos en gracia y conocimiento de nuestro Señor y salvador Jesucristo; que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
 Amén.

Lecturas
Jonás 3:1–10
Salmo 51:11–18
Lucas 11:29–32

Prefacio de Cuaresma

Jueves de la primera semana de Cuaresma

Fortalécenos con tu gracia, oh Señor, para que con tu poder venzamos a todos los enemigos espirituales, y te sirvamos con corazones puros; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Ester (Deuterocanónico) 14:1–6,12–14
Salmo 138
Mateo 7:7–12

Prefacio de Cuaresma

Viernes de la primera semana de Cuaresma

Señor Jesucristo, nuestro eterno Redentor, concédenos tal participación en tus sufrimientos que, llenos del Espíritu Santo, subyuguemos la carne al espíritu, y el espíritu a ti, para que al final obtengamos la gloria de tu resurrección; que vives y reinas con el Padre y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
 Amén.

Lecturas
Ezequiel 18:21–28
Salmo 130
Mateo 5:20–26

Prefacio de Cuaresma

Sábado de la primera semana de Cuaresma

Oh Dios, que con tu Palabra llevas a cabo maravillosamente la obra de reconciliación, concédenos que con el ayuno cuaresmal nos entreguemos a ti de todo corazón, y nos unamos unos a otros en oración y santo amor; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
 Amén.

Lecturas
Deuteronomio 26:16–19
Salmo 119:1–8
Mateo 5:43–48

Prefacio de Cuaresma

Lunes de la segunda semana de Cuaresma

Oh Señor, permite que tu Espíritu venga en medio nuestro para que nos bañe con el agua pura del arrepentimiento y nos prepare para que seamos siempre un sacrificio vivo ante tus ojos; por Jesucristo, nuestro Señor que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Daniel 9:3–10
Salmo 79:1–9
Lucas 6:27–38

Prefacio de Cuaresma

Martes de la segunda semana de Cuaresma

Oh Dios, que por tu Hijo nos redimiste de toda iniquidad, líbranos de la tentación de no considerar al pecado con horror, y permite que la virtud de su pasión aleje de nosotros al mortal enemigo; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Isaías 1:2–4,16–20
Salmo 50:7–15,22–24
Mateo 23:1–12

Prefacio de Cuaresma

Miércoles de la segunda semana de Cuaresma

O Dios, que amaste tanto al mundo que entregaste a tu Hijo unigénito para reconciliar la tierra con el cielo; concede que nosotros, amándote a ti sobre todas las cosas, amemos en ti a nuestros amigos, y por tu amor a nuestros enemigos; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Jeremías 18:1–11,18–20
Salmo 31:9–16
Mateo 20:17–28

Prefacio de Cuaresma

Jueves de la segunda semana de Cuaresma

Oh Dios, fuerte y poderoso, Señor de los ejércitos y rey de la gloria; limpia nuestros corazones del pecado, mantén puras nuestras manos, y aparta de nuestros pensamientos las cosas temporales, para que al final nos encontremos ante ti y recibamos tu bendición; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios,
por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Jeremías 17:5–10
Salmo 1
Lucas 16:19–31

Prefacio de Cuaresma

Viernes de la segunda semana de Cuaresma

Oh Dios, concede que así como tu Hijo Jesucristo rezó por sus enemigos en la cruz, también nosotros perdonemos a los que nos han usado con desprecio, para que nosotros mismos recibamos tu perdón; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Génesis 37:3–4,12–28
Salmo 105:16–22
Mateo 21:33–43

Prefacio de Cuaresma

Sábado de la segunda semana de Cuaresma

Oh Dios misericordioso, concede paz y perdón a tu pueblo fiel, para que sea limpio de todos los pecados y te sirva con tranquilidad de conciencia; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Miqueas 7:14–15,18–20
Salmo 103:1–4(5–8)9–12
Lucas 15:11–32

Prefacio de Cuaresma

Lunes de la tercera semana de Cuaresma

Dios todopoderoso, mira los sinceros deseos de tus humildes siervos y extiende la mano derecha de tu majestad para que nos defienda de todos los enemigos; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Reyes 5:1–15b
Salmo 42:1–7 2
Lucas 4:23–30d

Otro propio
Se pueden usar el siguiente salmo y las lecturas cualquier día de esta semana, especialmente en los años B y C.
Éxodo 17:1–7
Salmo 95:6–11
Juan 4:5–26(27–38) 39–42

Prefacio de Cuaresma

Martes de la tercera semana de Cuaresma

Oh Dios, te imploramos misericordiosamente que nos escuches y concedas que nosotros, a quienes has dado un deseo ferviente de rezar, podamos ser protegidos con tu auxilio poderoso de todos los riesgos y adversidades; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Cántico de los tres jóvenes Daniel 2: 4,11–20a*
Salmo 25:3–10
Mateo 18:21–35

Prefacio de Cuaresma
* En algunas biblias, Daniel 3:25–27, 34–43

Miércoles de la tercera semana de Cuaresma

Oh Dios, escucha las oraciones de tus siervos y, bajo tu protección, dirígelos en su caminar para que en medio de todo los cambios de la peregrinación terrena sean amparados bajo tu ayuda poderosa; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Deuteronomio 4:1–2,5–9
Salmo 78:1–6
Mateo 5:17–19

Prefacio de Cuaresma

Jueves de la tercera semana de Cuaresma

Oh Dios protege a la Iglesia con tu amor inagotable, pues al caminar con debilidad humana no puede mantenerse sin tu ayuda, protégela de todo peligro y guárdala en el camino hacia la salvación; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Jeremías 7:23–28
Salmo 95:6–11
Lucas 11:14–23

Prefacio de Cuaresma

Viernes de la tercera semana de Cuaresma

Oh Dios fortaleza nuestra, concédenos verdadero amor a tu santo Nombre, para que confiando en tu gracia, no temamos ninguna maldad terrenal, ni coloquemos nuestros corazones en cosas materiales, sino que nos regocijemos en tu perfecta salvación; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Oseas 14:1–9
Salmo 81:8–14
Marcos 12:28–34

Prefacio de Cuaresma

Sábado de la tercera semana de Cuaresma

Oh Dios, que sabes que nos encontramos en medio de tantos y tan grandes peligros que debido a la fragilidad de nuestra naturaleza no podemos siempre mantenernos en pie, concédenos tal fortaleza y protección que nos sostengan en todos los peligros y superemos todas las tentaciones; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y
el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Oseas 6:1–6
Salmo 51:15–20
Lucas 18:9–14

Prefacio de Cuaresma

Lunes de la cuarta semana de Cuaresma

Oh Señor Dios nuestro, en los santos sacramentos nos has dado un anticipo de las delicias de tu reino, dirígenos, te suplicamos, por el camino que nos lleva a la vida eterna, para que aparezcamos ante ti en aquel lugar de luz donde vives eternamente con tus santos; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios,
por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Isaías 65:17–25
Salmo 30:1–6,11–13
Juan 4:43–54

Otro propio
Se pueden usar el siguiente salmo y las lecturas cualquier día de esta semana, especialmente en los años B y C.
Miqueas 7:7–9
Salmo 27:1,10–18
Juan 9:1–13(14–27)28–38

Prefacio de Cuaresma

Martes de la cuarta semana de Cuaresma

Oh Dios en ti se encuentra el manantial de la vida y en tu luz vemos luz, sacia nuestra sed con agua viva, e inunda nuestras oscurecidas mentes con la luz celestial; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Ezequiel 47:1–9,12
Salmo 46:1–8
Juan 5:1–18

Prefacio de Cuaresma

Miércoles de la cuarta semana de Cuaresma

Oh Señor nuestro Dios, que sostenías a tu antiguo pueblo en el desierto con pan del cielo, alimenta ahora a tu rebaño peregrinante con la comida que perdura hasta la vida eterna; por Jesucristo tu Hijo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Isaías 49:8–15
Salmo 145:8–19
Juan 5:19–29

Prefacio de Cuaresma

Jueves de la cuarta semana de Cuaresma

Dios de poder y misericordia, arranca de nosotros toda debilidad de cuerpo, mente y espíritu, para que mientras somos restaurados a la perfección lleguemos a ser, con corazones libres, lo que deseas que seamos y logremos hacer lo que quieres que hagamos; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Éxodo 32:7–14
Salmo 106:6–7,19–23
Juan 5:30–47

Prefacio de Cuaresma

Viernes de la cuarta semana de Cuaresma

Oh Dios que nos has manifestado las buenas nuevas de amor abundante en tu Hijo Jesucristo, llena nuestros corazones de agradecimiento para que podamos regocijarnos al proclamar las buenas nuevas que hemos recibido; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Sabiduría 2:1a,12–24
Salmo 34:15–22
Juan 7:1–2,10,25–30

Prefacio de Cuaresma

Sábado de la cuarta semana de Cuaresma

Oh Dios, escucha con misericordia nuestras oraciones, y perdona a todos los que te confiesan sus pecados, para que aquellos que se encuentran agobiados por el pecado reciban tu perdón compasivo y sean absueltos; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Jeremías 11:18–20
Salmo 7:6–11
Juan 7:37–52

Prefacio de Cuaresma

Lunes de la quinta semana de Cuaresma

Oh Señor, te imploramos que seas benigno con tu pueblo, para que al arrepentirse diariamente de las cosas que te desagradan, se llene cada día más de tu amor y de tus mandamientos, y apoyado por tu gracia en esta vida se disponga a disfrutar de la vida eterna en tu reino sempiterno; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el
Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Susana* Daniel 13:9,15–29,34–62 o
versículos 41–62

Salmo 23
Juan 8:1–11 o
Juan 8:12–20
* En algunas Biblias, Daniel 13

Otro propio

Se puede usar el siguiente salmo y las lecturas cualquier día de esta semana, especialmente en los años B y C.
Reyes 4:18–21,32–37
Salmo 17:1–8 2
Juan 11:(1–7)18–44

Prefacio de Cuaresma

Martes de la quinta semana de Cuaresma

Dios todopoderoso, por la Palabra encarnada has permitido que renaciéramos de una semilla eterna e imperecedera, ten misericordia de quienes se preparan para recibir el santo sacramento del bautismo y concede que sean edificados como piedras vivas de un templo espiritual aceptable ante ti; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo
y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
 Amén.

Lecturas
Números 21:4–9
Salmo 102:15–22
Juan 8:21–30

Otro propio
Se pueden usar el siguiente salmo y las lecturas cualquier día de esta semana, especialmente en los años B y C.
Prefacio de Cuaresma

Miércoles de la quinta semana de Cuaresma

Dios todopoderoso, Padre nuestro celestial, renuévanos con los dones de tu misericordia, aumenta en nosotros la fe, fortalece la esperanza, ilumina el entendimiento, engrandece la caridad y prepáranos para servirte; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Daniel 3:14–20,24–28
Salmo Cántico 2 o 13
Juan 8:31–42

Prefacio de Cuaresma

Jueves de la quinta semana de Cuaresma

Oh Dios, que nos has llamado a ser hijos tuyos y has prometido que los que sufren con Cristo heredarán con él la gloria, infúndenos tal confianza en Jesús que no pidamos descanso ante sus exigencias ni temamos servirle; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Génesis 17:1–8
Salmo 105:4–11
Juan 8:51–59

Prefacio de Cuaresma

Viernes de la quinta semana de Cuaresma

Oh Señor, que alivias nuestras necesidades con la abundancia de tus inmensas riquezas, concede que aceptemos con gozo la salvación que otorgas y la que manifestemos a todo el mundo mediante la calidad de nuestras vidas; por Jesucristo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Jeremías 20:7–13
Salmo 18:1–7
Juan 10:31–42

Prefacio de Cuaresma

Sábado de la quinta semana de Cuaresma

Oh benévolo Señor, que otorgas gracias abundantes a tus elegidos, mira con favor, te suplicamos, a los que en estos días de Cuaresma se preparan para recibir el santo sacramento del bautismo y concédeles el socorro de tu protección; por Jesucristo tu Hijo nuestro Señor, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

Lecturas
Ezequiel 37:21–28
Salmo 85:1–7
Juan 11:45–53

Prefacio de Cuaresma

martes, 13 de diciembre de 2011

LECCIONARIO COMÚN REVISADO Revised Common Lectionary

CONSULTA SOBRE TEXTOS COMUNES
Consultation on Common Texts
Ó 1992, 2002 Consultation on Common Texts
I INTRODUCCIÓN al Leccionario común revisado
Una entrevista con Horace T. Allen
¿Cuál es el trasfondo del Leccionario Común Revisado (Revised Common Lectionary — RCL en  inglés)? ¿Quién lo cotejó y con qué autoridad?

Éste sistema de leccionario, es el resultado del trabajo de dos organizaciones ecuménicas las que simplemente proveen recursos para las iglesias que envían representantes a las mismas. Éstas son: la Consulta sobre Textos Comunes (Consultation on Common Texts — CCT en inglés) y poco después se le unió la internacional Consulta Litúrgica del Idioma Inglés (English Language Liturgical Consultation — ELLC en inglés). El origen de la primera de estas dos organizaciones se remonta a la mitad de la década de los sesenta. Fue organizada por eruditos litúrgicos protestantes y católicos, como respuesta a las reformas en la liturgia ordenadas por el Concilio Vaticano II, especialmente en el área de textos en inglés para la liturgia, seguida de la difusión del Leccionario Romano de 1969 (Ordo Lectionum Missae). Respondiendo al alto interés en este modelo católico romano, muchas iglesias norteamericanas adaptaron y revisaron éste para su propio uso durante los setenta.

La CCT fusionó y armonizó estos diferentes modelos producidos en 1983, como material a prueba, revisándolo otra vez en 1992 para publicarlo como el Leccionario Común Revisado. La CCT incluye ahora, representantes de más de veinticinco iglesias protestantes en Norte América, así como la católico romana Comisión Internacional del Inglés en la Liturgia (International Comission on English in the Liturgy, ICEL en inglés). La organización internacional ELLC, representa agrupaciones similares en Australia, Nueva Zelandia, Gran Bretaña (Inglaterra) y Canadá; así como ICEL.

¿Cuán similar es el sistema ecuménico al esquema original católico romano?

El sistema de tres años con tres lecturas es exactamente el mismo. El calendario es virtualmente el mismo. Las lecturas del Evangelio son casi siempre las mismas, así como las selecciones para la segunda lección, tomadas de las epístolas y después de Pascua, tomadas de los libros de Hechos de los Apóstoles y Apocalipsis. La única divergencia seria es a partir de las lecturas de La Biblia Hebrea (Antiguo Testamento) después de Pentecostés, donde nosotros pusimos a un lado las selecciones “tipológicas” católico romanas, en favor de una conexión más amplia que usa la narrativa patriarca/mosaica para el año A (Mateo), la narrativa davídica para el año B (Marcos) y la serie Elías/Eliseo/Profetas menores, para el año C (Lucas).

¿Cuál es la razón para estos cambios?

En nuestro muestreo inicial de las variaciones protestantes de la tabla católico romana, descubrimos que había desacuerdo con la ausencia de la narrativa del Antiguo Testamento y de la literatura histórica, así como una deficiencia de textos provenientes de la literatura sapiencial. Entonces, tratamos de remediarlo con una conexión más amplia. Pero con el propósito de aceptación ecuménica, continuamos publicando un conjunto de selecciones para el Antiguo Testamento que está más cerca de las tablas  católico romanas, episcopal y luterana en relación con los domingos después de Pentecostés.

¿Cuán amplio es el uso del Leccionario Común Revisado, al presente; asumiendo naturalmente, que la Iglesia Católica Romana continúa usando su propio leccionario?

La información que recopilamos en 1995 es convincente. A través del mundo angloparlante, la mayoría de las iglesias que tienen la tradición de utilizar un leccionario (otras han comenzado a usar leccionario bajo el impacto del Leccionario Común Revisado), están recomendando nuestro trabajo. Éstas incluyen iglesias en Australia, Nueva Zelandia, Canadá, Estados Unidos, Sur África, Gran Bretaña (incluyendo iglesias establecidas en Inglaterra y Escocia) y más recientemente las iglesias presbiterianas en Corea (aunque no exactamente de habla inglesia, excepto en su origen misionero).

Escuchamos de los representantes católicos de zonas de habla francesa y alemana, acerca de su interés en este esfuerzo ecuménico. Organizaciones protestantes en Alemania, Francia, Holanda y Escandinavia están estudiando nuestro sistema, también.

¿Cuál es el significado ecuménico de este esfuerzo?

En primer lugar, esto ha sido un desarrollo completamente inesperado por el hecho de que después de todas estas centurias, desde la Reforma del siglo XVI, muchas iglesias que se dividieron en ese momento, ahora están comprometidas a leer las lecturas de las Escrituras juntas, domingo tras domingo. Este es un tipo de ecumenismo que nadie anticipaba; al menos por parte de la Sede católico romana. Esto hace posible maravillosas reuniones semanales del clero, con el propósito de trabajar juntos en sermones y homilías.

La pregunta que continúa surgiendo de estos mismos grupos es que parece no haber una relación temática entre las diferentes lecturas dadas para un domingo determinado.

La situación temática es diferente dependiendo si se está en las estaciones litúrgicas fundamentales de Adviento a Cuaresma y de Cuaresma a Pentecostés o en la gran cantidad de domingos desde Pentecostés a Adviento, que en la terminología romana se conoce como “Tiempo ordinario”.

En las estaciones litúrgicas festivas, siempre hay (nosotros esperamos) una unidad obvia que es controlada por la lección del Evangelio. En el Tiempo ordinario post-Pentecostés, sin embargo, hay una situación muy diferente que ni siquiera las guías de predicación más sofisticadas parecen darse cuenta.

Esos domingos nosotros “soltamos” (nos alejamos de) la lectura del Antiguo Testamento y el Evangelio de domingo en domingo, aunque escogimos aquellas lecturas de los libros del Primer Testamento que el autor del Evangelio del año en particular, parece tener más interés. Por ejemplo, Mateo — Patriarcas y Moisés, Marcos — David y Lucas — Profetas.

Al mismo tiempo, el predicador debe notar que la segunda lectura (Nuevo Testamento), va de capítulo en capítulo en forma continúa y por ello no habrá una correlación obvia entre las lecciones del Antiguo Testamento y el Evangelio. Así que en esos domingos, las tres lecturas, que deliberadamente no tienen una interrelación temática, van avanzando en un camino continuó o semicontínuo. Si esto parece extraño o problemático, debe recordarse que tal sistema ha sido tomado prestado directamente del uso en sinagogas, del Torah y que era la práctica subsecuente de las iglesias de los primeros siglos.

Esto es decir, la lectura pública de las Escrituras no fue nunca concebida originalmente, simplemente como una fuente de textos para la predicación. Fue más bien, como la única forma de dar a conocer a la congregación, tanto de las Escrituras como fuere posible. Y éstas son las intensiones expresas del deseo de revisión del leccionario católico romano y por lo tanto, de todos los sistemas derivados de éste.

¿Qué significado tiene el leccionario para el predicador al preparar su sermón, especialmente en aquellos domingos del Tiempo ordinario, después de Pentecostés?

Esta pregunta surge frecuentemente cuando oímos decir que algunas personas utilizan el leccionario “algunas veces”. Lo que quieren decir es que evitan utilizar el mismo durante el Tiempo ordinario. Ellos desconocen el propósito del principio de lección contínua. Esto quiere decir que durante ese tiempo, el predicador que utiliza seriamente el leccionario, debe decidir qué “ruta” seguir (Evangelio, Nuevo Testamento, Antiguo Testamento), domingo tras domingo.

Ciertamente, no debe haber ningún intento de forzar una unidad temática en las tres lecturas, cuando en realidad no existe ninguna. Mucho menos, el predicador debe “brincar, esquivar y saltar” alrededor de tres conjuntos de lecturas que están organizados a base de semana por semana. El cambio radical que este sistema requiere es que el predicador piense en forma secuencial, más que temática.

Un excelente análisis de este asunto se encuentra en el libro de Fritz West Scripture and Memory, publicado en los Estados Unidos por Liturgical Press.

Esta introducción al Leccionario Común Revisado ha sido adaptada de una entrevista ofrecida por Horace T. Allen Jr., co-presidente de la Consulta Litúrgica del Idioma Inglés, preparada en esta edición para la reunión de Societas Liturgica, en agosto de 1997 en Turku, Finlandia.