Anglocatólico

COMUNIDAD ECUMÉNICA MISIONERA LA ANUNCIACIÓN. CEMLA
Palabra + Espíritu + Sacramento + Misión
Evangelizar + Discipular + Enviar


“Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, actúa por todos y está en todos.” Ef 4,5s.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.

+Gabriel Orellana.
Obispo Misionero
¡Ay de mí si no predico el Evangelio! 1 Co 9,16b.

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domingo, 11 de enero de 2015

SITUACIÓN ECUMÉNICA EN BRASIL

El movimiento ecuménico en Brasil tiene raíces en la experiencia de colaboración interdenominacional entre distintas agencias misioneras evangélicas que llevaron a cabo su labor en el país a partir del siglo XIX. Animado por la colaboración pan-evangélica, en 1903 el pastor presbiteriano Erasmo Braga promovió la organización de la Alianza Evangélica y de Esfuerzo Cristiano. Las dos instituciones tenían la finalidad de fomentar la unión entre distintos grupos evangélicos y la colaboración en la evangelización y la educación. Estas organizaciones también se comprometieron a mantener el principio republicano de igualdad religiosa.

En 1916 el Congreso de Panamá[4], dedicado a la cooperación interdenominacional misionera en América Latina, dio un fuerte impulso a estas iniciativas. Tras el Congreso de Panamá, surgió el Comité Brasileño para la Cooperación que reunió a diecinueve comunidades eclesiales, incluyendo Iglesias, sociedades misioneras y otras organizaciones evangélicas.

En 1934 se creó la Confederación Evangélica de Brasil (CEB) con la finalidad de promover el movimiento ecuménico. Más tarde la CEB jugaría un papel importante en la promoción de los ideales del Consejo Mundial de Iglesias. Las Iglesias que participaron en la creación de la CEB fueron las Iglesias metodista, episcopal y presbiteriana de Brasil y la Iglesia Independiente Presbiteriana de Brasil. En 1959 se unió también la Iglesia Evangélica de Confesión Luterana de Brasil, en 1963 la Iglesia del Evangelio Cuadrangular y en 1968 la Iglesia Pentecostal Brasil por Cristo.

La misión era un tema importante para la CEB. Esto llevó a la creación del Consejo para las Relaciones Intereclesiales, que tenía la tarea de coordinar la actividad misionera llevada a cabo por las distintas organizaciones misioneras y evitar así la duplicación del esfuerzo y la competencia entre diferentes agencias e Iglesias. 

Otro aspecto conocido del trabajo de la CEB[5] eran sus cartas circulares que trataban temas sociales de Brasil como la necesidad de una reforma agraria, la mejora de la educación, la alfabetización y las intervenciones en situaciones de emergencias.

Los movimientos juveniles eclesiales jugaron un papel importante en este intento de reflexionar sobre la responsabilidad social de la Iglesia en el contexto brasileño. Un acontecimiento importante que ayudó a fomentar estas iniciativas fue la Conferencia Mundial de la Juventud Cristiana, que tuvo lugar a finales de los años 1940 en Oslo. En esa Conferencia los jóvenes brasileños tuvieron acceso a nuevas perspectivas bíblicas y teológicas surgidas en Europa y Estados Unidos.

La creciente participación de los jóvenes brasileños en movimientos juveniles internacionales cristianos como la Federación Mundial de los Movimientos Estudiantiles Cristianos (siglas en inglés: WSCF) fue un factor importante para el desarrollo de una teología del evangelio social y para la gradual organización de grupos de lectura y para una interpretación contextualizada de la Biblia capaz de establecer un diálogo con la realidad social. Las Iglesias no tuvieron más remedio que afrontar las cuestiones sociales y económicas que surgían continuamente de estos grupos.
Este ambiente efervescente se intensificó bajo el influjo del teólogo americano Richard Shaull, un pionero en la formulación de una teología de la revolución. Otro influjo importante fue el ejemplo de sacerdotes católicos franceses que quisieron vivir al lado de los pobres y que se volvieron una fuente de inspiración para muchos jóvenes cristianos de Brasil. El desafío era el de promover una teología que incorporara a la vez la cultura brasileña y los problemas de la sociedad brasileña.

Esta experiencia se profundizó en 1953 con la creación de la División de Responsabilidad Social de la Iglesia en la CEB. La finalidad de esta nueva división era la de estudiar las implicaciones de la fe a nivel nacional y de evaluar el trabajo social y la evangelización en relación al contexto social y político. Como consecuencia de esto se organizaron cuatro conferencias para analizar la realidad del país y para encontrar propuestas desde una perspectiva protestante.

Los temas tratados en estas cuatro conferencias fueron: la responsabilidad social de la Iglesia (1955), el estudio de la responsabilidad social de la Iglesia (1955), la presencia de la Iglesia en la evolución de la nacionalidad (1960) y Jesucristo y el proceso revolucionario brasileño (1962). A partir de la tercera y cuarta conferencia se empieza a constatar una apertura al diálogo con los católicos romanos que también se reunían para debatir los problemas sociales y políticos del país.

El desarrollo del movimiento ecuménico en los años 1950 y 1960 se caracterizó por su posicionamiento crítico respecto a los modelos prevalentes de desarrollo económico. Los conceptos de «progreso» e «industrialización» se invocaban para justificar la acumulación de riqueza por parte de unos pocos mientras que se negaba a la mayoría de la población el acceso a los bienes producidos y a la riqueza creada. Inspirada por las cuatro conferencias, la focalización ecuménica sobre la misión y el cambio social también influyó en la Iglesia católica romana. Una de sus revistas publicó algunas de las conclusiones de una de las conferencias. La reflexión teológica sobre la responsabilidad social de la Iglesia contribuyó al desarrollo del movimiento ecuménico como un proyecto de unidad entre las Iglesias que mantenía unidos el compromiso social y la evangelización.

En los años posteriores al golpe de estado militar de 1964, la CEB se desmanteló progresivamente. Sin embargo, la labor ecuménica promovida por la confederación no desapareció del todo. Como consecuencia del Concilio Vaticano II, la Iglesia católica romana en Brasil se abrió cada vez más al diálogo con los demás cristianos y se volvió cada vez más consciente de la responsabilidad social de la Iglesia. Ante la represión política, las diferencias doctrinales que separaban a las Iglesias pasaban a un segundo plano respecto a los acuciantes problemas sociales que enfrentaba el pueblo brasileño y esto contribuyó a la revitalización del movimiento ecuménico.

En el contexto de la dictadura militar los grupos ecuménicos de evangélicos y católicos romanos que incluían también a algunos no cristianos, empezaron a promover los derechos humanos, a denunciar las torturas y a perseguir una apertura democrática. Estas alianzas ecuménicas potenciaron otros grupos y proyectos que tenían como finalidad la promoción de valores sociales ligados a los derechos humanos. Estos son los antecedentes del proyectoBrasil Nunca Mais (Brasil Nunca Más) desarrollado conjuntamente por el Consejo Mundial de Iglesias y la archidiócesis de São Paulo en los años 1980. Coordinado por el pastor Jaime Wright y el arzobispo de São Paulo, Dom Evaristo Cardinal Arns, el proyecto pretendía evitar que documentos legales de los crímenes políticos fueran destruidos al final de la dictadura militar y obtener información de las torturas practicadas durante la represión política. Se esperaba que la revelación de las violaciones de los derechos humanos cometidas por los militares pudiera cumplir un papel educativo para la sociedad brasileña.

Algunas situaciones de opresión y de derechos humanos siguen estando en el centro de la atención del movimiento ecuménico en Brasil. En este sentido es importante subrayar la aportación de teólogos de distintas Iglesias identificados con el movimiento ecuménico. Por ejemplo, la colaboración ecuménica en los estudios bíblicos ha promovido el debate sobre la situación de la mujer tanto en la sociedad como en la Iglesia.

Desde 1975 los líderes de la Iglesia católica romana, de la Iglesia evangélica de confesión luterana de Brasil, de la Iglesia episcopal anglicana y de la Iglesia metodista empezaron a concebir el establecimiento del Consejo Nacional de Iglesias. Su idea se volvió una realidad en 1982 cuando se creó el Consejo Nacional de Iglesias Cristianas de Brasil (CONIC). Para todo el movimiento ecuménico de Brasil, el CONIC representa el carácter institucional del ecumenismo que persigue promover unas relaciones estables entre las Iglesias que forman parte de él. Entre sus muchos cometidos tiene el desafío de impulsar a las Iglesias a asumir la dimensión ecuménica en todas las áreas de su actividad pastoral.

En el contexto religioso bastante complejo de Brasil, el CONIC intenta promover el diálogo entre las Iglesias y las otras religiones. En medio de una intolerancia religiosa creciente, el CONIC está presente en varios foros de debate que intentan minimizar el impacto del fundamentalismo religioso. Ha asumido también un papel de liderazgo en las relaciones entre la Iglesia y la sociedad, debatiendo especialmente sobre la necesidad de reglamentar la relación entre organizaciones de la sociedad civil y el estado. En las relaciones –y a veces en los conflictos– entre grupos y movimientos religiosos identificados con la lucha por los derechos humanos, el CONIC ha trabajado con la intención de promover la reflexión teológica sobre distintas perspectivas y percepciones presentes en la sociedad.
Una de las actividades más importantes del CONIC es la celebración anual de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. También ha apoyado tres campañas cuaresmales patrocinadas por la Conferencia de obispos católicos de Brasil, que tuvieron lugar de forma ecuménica en los años 2000, 2005 y 2010. La cuarta campaña cuaresmal ecuménica tendrá lugar en 2016.

Es de destacar que el movimiento ecuménico brasileño incluye un gran variedad de grupos y organizaciones como la sección brasileña del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), el Centro Ecuménico para Estudios Bíblicos (CEBI), el Centro Ecuménico de Servicios de Evangelización y Educación Popular (CESEP), como también algunas agencias como la Coordinación Ecuménica de Servicios (CESE) y Koinonia. Estas agencias también se reúnen como ACT Foro-Brasil donde las estrategias principales del movimiento ecuménico nacional se debaten y deciden. También existe un movimiento de la Fraternidad de Iglesias Cristianas (la Casa de la Reconciliación) que promueve reuniones y cursos de estudios entre Iglesias, editoriales y universidades. El testimonio de nuestra unidad se realiza en las distintas experiencias con las que pretendemos transformar las estructuras que causan violencia y nos distancian del Reino de Dios, un reino de justicia y de paz (Romanos 14, 17).


[4] El Congreso de Panamá se celebró para protestar contra el Congreso Internacional Misionero de Edimburgo (1910), que no invitó a algunas agencias misioneras activas en Latinoamérica al considerar que llevaban a cabo una labor proselitista respecto a otros cristianos de la región. Entre las muchas reseñas de este Congreso, la de Hans-Jürgen Prien señaló que el Congreso de Panamá marcó el fin de las misiones evangélicas más activas en América Latina e impulsó una reflexión crítica acerca de la misión evangélica en un contexto que es predominantemente católico romano (TIEL, 1998, p. 43). A partir de este Congreso surgieron varias conferencias regionales con la finalidad de debatir la cooperación misionera en América Latina.

[5] La CEB participó en las Conferencias Evangélicas Latinoamericanas (CELA), de las cuales la más importante fue la CELA II, celebrada en Lima en 1961. Esta conferencia reunió a 220 representantes de 34 denominaciones latinoamericanas. De la conferencia de Lima surgió el Comité para la Educación Cristiana Evangélica en Latinoamérica (CELADEC) y el Comité para la Iglesia y la sociedad en Latinoamérica (ISAL); especialmente este último jugó un papel importante a la hora de impulsar el ecumenismo en Brasil.

OCTAVARIO DÍA 8

TESTIMONIO 

Muchos creyeron movidos por el testimonio de la samaritana (Juan 4, 39)

Éxodo 3, 13-15Moisés y la zarza ardiente
Salmo 30El Señor nos devuelve la vida
Romanos 10, 14-17« ¡Qué hermosos son los pies de los que anuncian buenas noticias! »
Juan 4, 27-30.39-40Muchos creyeron movidos por el testimonio de la samaritana
Comentario
Con su corazón transformado la mujer samaritana sale a misionar. Anuncia a su gente que ha encontrado al mesías. Muchos creyeron en Jesús « movidos por el testimonio de la samaritana » (Juan 4, 39). La fuerza de su testimonio surge de la transformación de su vida que ha tenido lugar a causa del encuentro con Jesús. Gracias a su actitud de apertura, reconoció en ese extranjero « un manantial capaz de dar vida eterna » (Juan 4, 14).

La misión es un elemento clave de la fe cristiana. Todo cristiano está llamado a anunciar el nombre del Señor. El papa Francisco dijo a los misioneros: « adondequiera que vayáis, os hará bien pensar que el Espíritu de Dios siempre llega antes que nosotros ». Misionar no es hacer proselitismo. Los que verdaderamente anuncian a Jesús se acercan a los demás en un diálogo amoroso, abierto a aprender de los demás, respetuoso de las diferencias. Nuestra misión exige que aprendamos a beber el agua viva sin tomar posesión del pozo. El pozo no nos pertenece. Lo que hacemos es sacar vida del pozo, de ese pozo de agua viva que nos ha dado Jesús.

Nuestra misión debe ser una labor al mismo tiempo de palabra y de testimonio. Intentamos vivir lo que proclamamos. El arzobispo brasileño Helder Cámara una vez dijo que muchos se habían vuelto ateos al sentirse decepcionados por personas de fe que no viven lo que predican. El testimonio de la samaritana movió a su comunidad a creer en Jesús porque sus hermanos y hermanas podían percibir la coherencia entre sus palabras y su transformación.

Si nuestras palabras y nuestro testimonio son auténticos, el mundo prestará atención y creerá. « ¿Cómo van a creer en él si no han oído su mensaje? » (Romanos 10, 14).

Preguntas
1. ¿Cuál es la relación entre misión y unidad?
2. ¿Conoces a alguna persona en tu comunidad cuya vida es un testimonio viviente de la unidad?

Oración

Dios, manantial de agua viva,
haz de nosotros testigos creíbles de unidad
por medio tanto de nuestras palabras como de nuestras vidas.
Ayúdanos a comprender que no somos los dueños del pozo
y danos la sabiduría para reconocer
y agradecer la misma gracia en los demás.
Transforma nuestros corazones y nuestras vidas
para que seamos auténticos portadores de la Buena Noticia.
Y condúcenos a vivir el encuentro con el otro como un encuentro contigo. Te lo pedimos en el nombre de tu Hijo Jesucristo,
en la unidad del Espíritu Santo.
Amén.

OCTAVARIO DÍA 7

TESTIMONIO 

« Dame de beber » (Juan 4, 7. 15)

Números 20, 1-11Los israelitas en Meribá
Salmo 119, 10-20« No he de olvidar tu palabra »
Romanos 15, 2-7« Ojalá que Dios…les conceda a ustedes vivir en mutua armonía »
Juan 4, 7-15« Dame de beber »
Comentario
Los cristianos deberían tener confianza de que el encuentro y el intercambio de experiencias con los demás, también con otras tradiciones religiosas, nos puede cambiar y ayudar a ahondar en las profundidades del pozo. Acercarnos a los que son extraños para nosotros con el deseo de beber de su pozo, nos abre a las « maravillas de Dios » que proclamamos.

En el desierto el Pueblo de Dios no tenía agua y Dios mandó a Moisés y a Aarón que sacaran agua de la roca. Del mismo modo, Dios frecuentemente viene al encuentro de nuestras necesidades a través de los otros. Mientras clamamos al Señor en nuestra necesidad como la mujer samaritana: « Señor, dame de esa agua », quizás el Señor ya ha respondido a nuestras oraciones poniendo en las manos de nuestros vecinos lo que andamos buscamos. Por eso tenemos que dirigirnos también a ellos y decirles: «dame de beber».

A veces lo que necesitamos ya está presente en la vida y en la buena voluntad de las personas que están a nuestro alrededor. Del pueblo guaraní de Brasil aprendemos que en su lengua no existe un término equivalente a «religión» como algo separado de la vida. La expresión que se suele utilizar significa literalmente «nuestro modo bueno de ser» (ñande rekokatu). Esta expresión hace referencia a todo su sistema cultural que incluye también la religión. La religión, por tanto, es parte integrante del sistema cultural guaraní, como también de su modo de pensar y de ser (teko). Está relacionada con todo lo que mejora y hace progresar a la comunidad y conduce a su «modo bueno de ser» (tekokatu). El pueblo guaraní nos recuerda que el cristianismo al principio se llamaba «el camino» (Hechos 9, 2). «El camino», o «nuestro modo bueno de ser» es el modo que Dios tiene para traer armonía a todas las parcelas de nuestras vidas.

Preguntas
1. ¿De qué manera ha sido enriquecida tu comprensión y tu experiencia de Dios por medio del encuentro con otros cristianos?
2. ¿Qué podrían aprender las comunidades cristianas de la sabiduría indígena y de las otras tradiciones religiosas en tu región?

Oración
Dios de vida, que cuidas de toda la creación y nos llamas a la justicia y a la paz,
que nuestra seguridad no venga de las armas, sino del respeto.
Que nuestra fuerza no sea la de la violencia, sino la del amor.
Que nuestra riqueza no sea la del dinero, sino la del compartir.
Que nuestro camino no sea el de la ambición, sino el de la justicia.
Que nuestra victoria no sea la de la venganza, sino la del perdón.
Que nuestra unidad no sea la del poder, sino la del testimonio humilde de tu voluntad.
Que abiertamente y con confianza podamos defender la dignidad de toda la creación, compartiendo, ahora y por siempre, el pan de la solidaridad, la justicia y la paz.
Esto pedimos en el nombre de Jesús, tu santo Hijo, nuestro hermano, que, como víctima de nuestra violencia, desde lo alto de la cruz nos perdonó a todos nosotros.
Amén.


(Adaptada de una oración de una conferencia ecuménica de Brasil que exhortaba al fin de la pobreza como un primer paso en el camino hacia la paz a través de la justicia)

OCTAVARIO DÍA 6

TESTIMONIO 
Jesús dijo: « Esa agua se convertirá en su interior en un manantial capaz de dar vida eterna » (Juan 4, 14)

Éxodo 2, 15-22Moisés junto al pozo de Madián
Salmo 91El canto de los que se refugian en el Señor
1 Juan 4, 16-21El auténtico amor elimina el temor
Juan 4, 11-15« Un manantial capaz de dar vida eterna »

Comentario

El diálogo que empieza con Jesús pidiendo agua se convierte en un diálogo en el que Jesús promete agua. Más adelante, en este mismo evangelio, Jesús pedirá de nuevo agua. « Tengo sed », dirá desde la cruz, y desde la cruz Jesús se convierte en el manantial de agua prometido que brota de su costado abierto. Recibimos esta agua, esta vida de Jesús, en el bautismo, y se convierte en un agua, en una vida, que surge de dentro de nosotros para ser dada y compartida con los demás.

Este es el testimonio de una mujer brasileña que ha bebido de esta agua y en quien esta agua se convierte en un manantial:

La hermana Romi, una enfermera de Campo Grande, era pastora de la tradición pentecostal. Un domingo por la noche, sola en una choza, una niña indígena dio a luz a un niño. Se la encontró echada en el suelo perdiendo sangre. La hermana Romi la llevó al hospital. Allí le hicieron preguntas: ¿dónde estaba la familia de Semei? La encontraron pero no quería saber nada de ella. Semei y su hijo no tenían ninguna casa a la que ir. La hermana Romi los llevó a su propia casa, un hogar humilde. No conocía a Semei y hay fuertes prejuicios hacia los indígenas en Campo Grande. Semei continuaba teniendo problemas de salud, pero la generosidad de la hermana Romi atrajo más generosidad de sus vecinos. Otra madre de pocos días, una católica de nombre Verónica, amamantó al hijo de Semei al no poder ella. Semei le dio a su hijo el nombre de Lucas Natanaél y con el tiempo pudieron irse de la ciudad a una granja, pero no se olvidó de la bondad de la hermana Romi y de sus vecinos.

El agua que da Jesús, el agua que recibió la hermana Romi en el bautismo, se convirtió en ella en un manantial de agua y un ofrecimiento de vida para Semei y su hijo. Estimulados por su ejemplo, esta misma agua bautismal se convirtió en un manantial, en una fuente, en la vida de los vecinos de Romi. El agua del bautismo capaz de dar vida se convierte en un testimonio ecuménico del amor cristiano en acción, una pregustación de la vida eterna que Jesús promete.

Gestos concretos como estos realizados por gente sencilla son los que necesitamos para crecer en la comunión. Dan testimonio del evangelio y de la importancia de las relaciones ecuménicas.

Preguntas
1. ¿Cómo interpretas las palabras de Jesús de que a través de él nos podemos convertir en « un manantial capaz de dar vida eterna » (Juan 4, 14)?
2. ¿Dónde ves a personas cristianas que son manantiales de agua viva para ti y para los demás?
3. ¿Cuáles son las situaciones de vida pública en las que las Iglesias deberían hablar con una sola voz para ser manantiales de agua viva?

Oración

Dios trino,
siguiendo el ejemplo de Jesús,
haznos testigos de tu amor.
Concédenos ser instrumentos de justicia, paz y solidaridad.
Que tu Espíritu nos lleve a realizar actos concretos que conduzcan a la unidad.
Que los muros se conviertan en puentes.
Esto pedimos en el nombre de Jesucristo en la unidad del Espíritu Santo.
Amén.

OCTAVARIO DÍA 5

ANUNCIO 

No tienes con qué sacar el agua y el pozo es hondo (Juan 4, 11)

Génesis 46, 1-7Dios le dice a Jacob que no tema bajar a Egipto
Salmo 133Qué agradable es que los hermanos vivan juntos
Hechos 2, 1-11El día de Pentecostés
Juan 4, 7-15« No tienes con qué sacar el agua y el pozo es hondo »

Comentario
Jesús necesitaba ayuda. Después de un largo camino, la fatiga se hace sentir. Extenuado y al calor del mediodía siente hambre y sed (Juan 4, 6). Para complicar más las cosas, Jesús es un forastero; es él el que no está en su tierra y el pozo pertenece al pueblo de la mujer. Jesús tiene sed y, como señala la mujer samaritana, no tiene con qué sacar el agua del pozo. Necesita agua, necesita su ayuda: ¡todos necesitamos ayuda!

Muchos cristianos piensan que solo ellos tienen las respuestas y que no necesitan ayuda de los demás. Perdemos mucho si mantenemos esta postura. Ninguno de nosotros puede alcanzar la profundidad del pozo de lo divino aunque la fe nos exige profundizar cada vez más en él. No podemos hacer esto aisladamente. Necesitamos la ayuda de nuestras hermanas y de nuestros hermanos cristianos. Solo así podemos alcanzar la profundidad del misterio de Dios.

Un dato común de nuestra fe, más allá de la Iglesia a la que pertenecemos, es que Dios es un misterio que trasciende nuestra comprensión. La búsqueda de la unidad de los cristianos nos hace reconocer que ninguna comunidad tiene todos los medios para alcanzar las profundas aguas de la divinidad. Necesitamos agua, necesitamos ayuda: ¡todos necesitan ayuda! Cuanto más crezcamos en la unidad, cuanto más compartamos nuestros cántaros y unamos los extremos de nuestras cuerdas, más ahondaremos en el pozo de la divinidad.

Las tradiciones indígenas brasileñas nos enseñan a aprender de la sabiduría de los mayores y, al mismo tiempo, de la curiosidad y la inocencia de los niños. Cuando estamos preparados para aceptar que nos necesitamos unos a otros, nos volvemos como niños, dispuestos a aprender. Y es este el modo como el Reino de Dios se abre para nosotros (Mateo 18, 3). Tenemos que hacer lo que hizo Jesús. Tenemos que tomar la iniciativa de entrar en tierra extranjera y volvernos un forastero y cultivar el deseo de aprender de lo que es diferente.

Preguntas
1. ¿Te acuerdas de alguna ocasión en la que tu Iglesia ayudó a otra o fue ayudada por otra Iglesia?
2. ¿Existen reservas por parte de tu Iglesia a la hora de aceptar la ayuda ofrecida por otra Iglesia? ¿Cómo se pueden superar estas reservas?

Oración

¡Dios, fuente de agua viva,
ayúdanos a entender que cuanto más unamos los extremos de nuestras cuerdas,
más ahondarán nuestros cubos en las aguas divinas!
Haznos darnos cuenta de que los dones de los otros
son una expresión de tu misterio insondable.
Y haz que nos sentemos juntos cerca del pozo
para beber de tu agua
que nos congrega en unidad y en paz.
Pedimos esto en el nombre de tu Hijo Jesucristo,
que pidió a la mujer samaritana que le diera agua para calmar su sed.
Amén.

OCTAVARIO DÍA 4

RENUNCIA 

La mujer, por su parte, dejó allí el cántaro (Juan 4, 28)

Génesis 11, 31-12, 4Dios promete convertir a Abrán en una gran nación y una bendición para otros
Salmo 23El Señor es mi pastor
Hechos 10, 9-20« Lo que Dios ha purificado, no lo consideres tú profano »
Juan 4, 25-28« La mujer, por su parte, dejó allí el cántaro »
Comentario
El encuentro entre Jesús y la mujer samaritana muestra que el diálogo con el que es diferente, con el extranjero, el desconocido, pueda dar vida. Si la mujer hubiese seguido las normas de su cultura se hubiera ido cuando vio a Jesús acercarse al pozo. Ese día, por alguna razón, no siguió las normas establecidas. Tanto ella, como Jesús, rompieron con el patrón de conducta establecido. A través de este « romper moldes » nos muestran una vez más que es posible construir nuevas relaciones.

Mientras Jesús lleva a término los planes del Padre, la mujer samaritana, por su parte, deja el cántaro de agua, significando que ella ya podía ir más allá, que no estaba limitada al papel que le había impuesto su sociedad. Es la primera persona en el evangelio de Juan que proclama a Jesús como el mesías. « Romper moldes » es una exigencia para aquellos que quieren hacerse más fuertes y sabios en su fe.

Que la mujer samaritana dejara su cántaro indica que ha encontrado un don mejor, un bien mayor que el agua que vino a buscar, y un lugar mejor en el que estar en su comunidad. Reconoce el don mayor que el judío extranjero, Jesús, le está ofreciendo.

Es difícil para nosotros encontrar valor, reconocer como un bien o también como algo sagrado lo que pertenece a otro. Sin embargo, reconocer el don que pertenece a otro como algo bueno y sagrado es un paso necesario hacia la unidad visible que buscamos.

Preguntas
1. Encontrarnos con Jesús exige que dejemos atrás nuestros cántaros, ¿cuáles son para nosotros esos cántaros?
2. ¿Cuáles son los obstáculos mayores que nos impiden hacerlo?

Oración

Dios de amor,
ayúdanos a aprender de Jesús y de la samaritana
que el encuentro con el otro nos abre nuevos horizontes de gracia.
Ayúdanos a romper nuestros moldes y a abrazar nuevos desafíos.
Ayúdanos a superar el miedo a seguir la llamada de tu Hijo.
Te lo pedimos en el nombre de Jesucristo.
Amén.

OCTAVARIO DÍA 3

DENUNCIA - II 
« No tengo marido » (Juan 4, 17)

2 Reyes 17, 24-34Samaría conquistada por Asiria
Salmo 139, 1-12« Señor, tú me sondeas y me conoces »
Romanos 7, 1-4« Por la muerte corporal de Cristo, han muerto a la ley »
Juan 4, 16-19« No tengo marido »
Comentario

La mujer samaritana contesta a Jesús: « No tengo marido ». Ahora el tema de conversación es la vida marital de la mujer. Hay un cambio en lo que se refiere al contenido del diálogo – del agua al marido. « Vete a tu casa, llama a tu marido y vuelve acá » (Juan 4, 16), pero Jesús sabe que la mujer ha tenido cinco maridos y que ese con el que ahora vive no es su marido.

¿Cuál es la situación de la mujer? ¿Había pedido su marido el divorcio? ¿Era viuda? ¿Tenía hijos? Surgen espontáneas estas preguntas al leer el relato. Sin embargo, parece que Jesús tenía interés en una dimensión distinta de la vida de la mujer: es consciente de la situación de la mujer pero permanece abierto a ella, a encontrase con ella. Jesús no se detiene en una interpretación moral de la respuesta de la mujer sino que parece querer llevarla más allá. Y como resultado de ello la actitud de la mujer hacia Jesús cambia. En este momento los obstáculos de las diferencias culturales y religiosas se desvanecen en el fondo para dar cabida a algo mucho más importante: un encuentro confiado. El comportamiento de Jesús en esta situación nos permite abrir nuevas ventanas y formular algunas preguntas, preguntas que desafían las actitudes que denigran y marginan a las mujeres; y preguntas sobre las diferencias que consentimos que obstaculicen el camino hacia la unidad que buscamos y por la que oramos.

Preguntas
1. ¿Cuáles son las estructuras de pecado que podemos encontrar en nuestras comunidades?
2. ¿Cuál es el lugar y el papel de las mujeres en nuestras Iglesias?
3. ¿Qué pueden hacer nuestras Iglesias para prevenir y reprimir la violencia dirigida contra las mujeres y las niñas?

Oración
Oh Tú, que estás más allá de todo,
¿cómo llamarte con otro nombre?
¿Qué canto podremos cantar para ti?
No hay palabra que te exprese,
ni espíritu que te comprenda.
Ninguna inteligencia puede concebirte.
Solo Tú eres inexpresable,
y cuanto se diga ha salido de ti.
Solo Tú eres incognoscible,
y cuanto se piense ha salido de ti.
Todos los seres te proclaman, los que hablan y los que son mudos.
El deseo universal, el gemido de todos,
suspira por ti.
Todo cuanto existe te ora,
y hacia ti eleva un himno en silencio todo ser capaz de contemplar tu universo.
Ten piedad, oh Tú, el más allá de todo,
¿cómo llamarte con otro nombre?

(atribuida a san Gregorio Nacianceno)