Anglocatólico

COMUNIDAD ECUMÉNICA MISIONERA LA ANUNCIACIÓN. CEMLA
Palabra + Espíritu + Sacramento + Misión
Evangelizar + Discipular + Enviar


“Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que está sobre todos, actúa por todos y está en todos.” Ef 4,5s.

Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica.

+Gabriel Orellana.
Obispo Misionero
¡Ay de mí si no predico el Evangelio! 1 Co 9,16b.

whatsapp +503 7768-5447

martes, 30 de mayo de 2017

NOTA SOBRE LA SITUACIÓN ECUMÉNICA EN ALEMANIA

Trabajando juntos en una sociedad en cambio

De los 81 millones de habitantes que tiene hoy Alemania, más de 50 millones son cristianos. La mayoría de ellos pertenece a la Iglesia Católica Romana o a alguna de las Iglesias regionales protestantes que juntas conforman la Iglesia Evangélica de Alemania (EKD). Aunque relativamente pequeñas, también hay Iglesias «libres» e Iglesias ortodoxas; en efecto, todas las principales tradiciones cristianas están hoy presentes en Alemania.

Hace siglos, Alemania estaba constituida por muchos reinos y principados unificados por una Iglesia común. La Reforma, llevada a cabo, entre otros, por Martín Lutero, condujo a cismas dentro del cristianismo occidental y, por último, a guerras entre fuerzas católicas y protestantes. La Paz de Augsburgo (1555) puso fin temporalmente a estos conflictos al disponer que los súbditos de un reino o principado debían adherirse a la fe de sus gobernantes. Los que tenían otra fe eran forzados a convertirse o a emigrar a otra región. Estas disposiciones se aplicaban a los luteranos y a los católicos, pero no a los seguidores de Calvino y a los anabaptistas que, por tanto, sufrieron la persecución. La Paz de Augsburgo se mantuvo vigente más de seis décadas, hasta el estallido de la Guerra de los Treinta Años (1618-1648). Se restableció la paz con la Paz de Westfalia, que reafirmaba la Paz de Augsburgo, pero esta vez teniendo en cuenta a los calvinistas. Como resultado de todo ello, el pueblo alemán vivía en una situación de aislamiento regional confesional. Era impensable que dentro de una misma tierra soberana pudiese existir diversidad confesional, y la hostilidad y desconfianza, alentadas por los horrores de la guerra, iban en aumento.

El siglo XIX vio la llegada a Alemania de otras Iglesias y denominaciones, entre ellas la baptista y metodista, como también de Iglesias antiguas (la Iglesia Antigua Luterana, la Iglesia Antigua Reformada y la Iglesia Antigua Católica). Estas Iglesias surgieron como consecuencia de movimientos de protesta internos, por lo que eran pequeñas en número y por lo general no estaban muy inclinadas a cultivar relaciones ecuménicas.

Después de la Segunda Guerra Mundial la situación de las Iglesias en Alemania cambió significativamente. Alrededor de 12 millones de personas de ascendencia alemana huyeron o fueron expulsadas de Europa del Este. Cuando se establecieron en Alemania no se tuvo en cuenta la cuestión de la denominación a la que pertenecían: hubo protestantes que se fueron a vivir a regiones católicas y viceversa. Esto llevó a que se diera un mayor contacto entre católicos y protestantes.

El crecimiento económico e industrial en la posguerra creó una demanda laboral que condujo a la firma de acuerdos entre el Gobierno alemán y muchos países mediterráneos sobre los «trabajadores huéspedes». De este modo, muchas personas de Italia, España, Portugal, Grecia, Yugoslavia, Turquía, Marruecos y Túnez emigraron a Alemania, lo que incrementó la diversidad confesional y religiosa del país. Esto, de un modo especial, llevó a un aumento de la presencia ortodoxa en Alemania. Aunque en un principio se pensó que estos trabajadores regresarían a sus países de origen después de unos años (de ahí el nombre de «trabajadores huéspedes»), muchos se quedaron y han dejado su huella en la vida y la cultura de Alemania. En los años 80 tuvo lugar un crecimiento del número de inmigrantes con raíces alemanas provenientes de la antigua Unión Soviética, muchos de los cuales eran ortodoxos, baptistas o judíos. En estos últimos años la guerra, el terror y la agitación social en el Medio Oriente, África, Afganistán, Ucrania y muchos otros países, ha creado un gran movimiento de refugiados. Aunque la mayoría de ellos huye a países vecinos, hay un creciente número de migrantes que intenta buscar refugio en Alemania y en otros países europeos.

En la antigua Alemania del Este las Iglesias, especialmente la Iglesia protestante, jugaron un papel fundamental en los acontecimientos que llevaron a la caída del muro de Berlín (1989) y del Gobierno comunista. Sin embargo, ni siquiera esto pudo evitar que la fe cristiana perdiera su relevancia en Alemania del Este. El periódico británico The Guardian llegó tan lejos como para afirmar de Alemania del Este que era «el lugar más impío del mundo». El Gobierno del partido comunista no fue, ni mucho menos, la única causa de esta falta de religiosidad; la fe cristiana ya estaba perdiendo fuerza en Alemania del Este antes de que el partido comunista llegara al poder. Allí, el ateísmo no es de carácter agresivo, como el de los llamados «nuevos ateos». Por el contrario, se caracteriza por una indiferencia muy arraigada hacia cualquier tipo de fe. Cuando se les preguntó a los ciudadanos de Berlín si se consideraban creyentes o no creyentes, uno de ellos contestó: «Ni lo uno ni lo otro, soy normal».

Hoy en día Alemania es la casa común de personas con muy variadas referencias culturales y con diferentes creencias, o ninguna. Aproximadamente una tercera parte de la población pertenece a una de las Iglesias protestantes regionales de la EKD, otra tercera parte es católica romana, y algo menos de otra tercera parte no se adhiere a ninguna fe. El 1,7 % de la población es cristiano-ortodoxa y otro 1,8 % pertenece a una de las Iglesias «libres». La mayoría de estas Iglesias tiene fuertes vínculos históricos y teológicos con la Reforma, pero no tienen relaciones con el Estado como la Iglesia Católica Romana y la EKD. El 4,9 % de la población es musulmana y el 0,1 % judía.

Las Iglesias en Alemania aún no han superado todas sus diferencias, pero han aprendido a trabajar juntas. Durante el régimen de los nacionalsocialistas hubo cristianos que colaboraron con el Gobierno. Sin embargo, otros opusieron resistencia y fueron encarcelados o mandados a campos de concentración. La experiencia compartida de vivir y sufrir bajo la dictadura de los nazis acercó a los cristianos de distintas tradiciones. Hoy en día, las Iglesias cristianas hacen un buen trabajo cooperando para llevar a cabo la misión de la Iglesia y dar testimonio del Evangelio en palabras y obras. Ya que la Iglesia Católica Romana y la EKD por su cuenta tienen muchos miembros, también son las responsables de gran parte de la cooperación ecuménica que tiene lugar hoy en Alemania.
Buena parte del ecumenismo en Alemania tiene lugar a nivel de base, por ejemplo, en la Semana de Oración de la Alianza Evangélica y en la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. Las parroquias y las comunidades vecinas organizan con frecuencia varias actividades como estudios bíblicos, debates teológicos, celebraciones festivas, creación de páginas web, visitas a personas que acaban de llegar al vecindario y distribución de folletos en una estación local de tren con información sobre las Iglesias cristianas. Esta labor normalmente la realizan voluntarios que son miembros de las Iglesias del lugar. En algunas regiones, las parroquias y las congregaciones ponen en marcha hermanamientos ecuménicos a nivel local, firmando un acuerdo común que da forma a su cooperación. 

Estos acuerdos suelen tomar como referencia acuerdos parecidos suscritos por los líderes de sus Iglesias.

También hay cooperación ecuménica a nivel de liderazgo de las Iglesias. Por ejemplo: un grupo de obispos católicos y protestantes de la EKD se reúne dos veces al año para debatir asuntos de actualidad que atañen a las dos Iglesias. Otro grupo debate temas teológicos, como el concepto de la dignidad humana. Junto a estos encuentros bilaterales, también tienen lugar reuniones periódicas entre representantes de la Conferencia de Obispos Ortodoxos con obispos católicos romanos y con obispos protestantes respectivamente, y entre la Asociación de Iglesias Libres y la EKD.

En el panorama cristiano alemán son una cosa habitual para los miembros de una Iglesia los grandes encuentros eclesiales o las jornadas. Para los católicos se llaman Katholikentage y para los protestantes Kirchentag. Las dos tiene lugar cada dos años y están organizadas por el comité central de los católicos alemanes y de la Kirchentag evangélica alemana (DEKT), respectivamente. En principio, son encuentros para los miembros de una Iglesia, pero ya desde hace varios años participan en ellos miembros de otras Iglesias e incluso son convidados como oradores invitados.
En 2003 y en 2010 todas las Iglesias miembros del Consejo de las Iglesias en Alemania se juntaron para organizar de común acuerdo unas jornadas parecidas a nivel ecuménico llamadas Ökumenischer Kirchentag. En ellas se debatieron muchos asuntos que son importantes para la sociedad alemana (la crisis financiera global, el cambio climático, cuestiones éticas relacionadas con la vida humana, la justicia, etc.). También fueron importantes en estos encuentros los estudios bíblicos, los debates teológicos y las celebraciones ecuménicas. Estas jornadas, especialmente la Kirchentage ecuménica, constituyen una excelente oportunidad para los cristianos de Alemania de mostrar no solo que siguen activos, sino también que están preparados para trabajar juntos y para comprometerse en el diálogo con el resto de la sociedad alemana.

El Consejo de las Iglesias de Alemania

EL Consejo de las Iglesias de Alemania (Arbeitsgemeinschaft Christlicher Kirchen, ACK) se fundó el 10 de marzo de 1942, es decir, pocos meses antes de que se estableciera el Consejo Mundial de las Iglesias. Los miembros fundadores fueron la EKD, los menonitas, los baptistas, los metodistas y la Iglesia Católica Antigua. En 1974, 10 años después de que se promulgara el Decreto sobre el Ecumenismo del Concilio Vaticano II, la Conferencia de los obispos católicos de Alemania se unió al Consejo de las Iglesias. La Iglesia ortodoxa también se hizo miembro en 1974. Después de la reunificación de Alemania los consejos de las Iglesias del Este y del Oeste se unieron. Los dos consejos tenían una estructura y membresía diferentes, por lo que fue necesario crear un nuevo órgano ecuménico con nuevos estatutos. Hoy en día, el Consejo de las Iglesias de Alemania tiene 17 Iglesias miembros. Además, hay seis Iglesias que son miembros invitados y cuatro organizaciones ecuménicas que están presentes en calidad de observadores.

En 2003, durante la primera Kirchentag ecuménica en Berlín, representantes de todas las Iglesias miembros del ACK celebraron una oración ecuménica y firmaron la Charta Oecumenica elaborada por la Conferencia de las Iglesias Europeas y el Consejo de las Conferencias Episcopales Europeas de la Iglesia Católica Romana. El ACK también publicó su propio documento que reflexionaba sobre la Charta Oecumenica en el contexto alemán y sobre el modo en que la Charta podía ponerse en práctica en Alemania.
En 2010, durante el segundo Kirchentag ecuménico en Múnich, el ACK estableció un «Día Ecuménico de la Creación», poniendo en práctica así una de las recomendaciones de la Charta Oecumenica. El Día Ecuménico de la Creación quiere ser al mismo tiempo un testimonio común de nuestra fe en Dios creador y un recordatorio de nuestra común tarea de preservar la creación de Dios. El Día de la Creación se celebra todos los años el primer viernes de septiembre. La primera celebración del Día Ecuménico de la Creación la llevó a cabo el ACK en una iglesia ortodoxa de Brühl. Actualmente, el Día de la Creación se celebra en varias ciudades de toda Alemania. El ACK anima a todos los cristianos alemanes a que celebren este día y publica sugerencias para celebraciones litúrgicas y otros recursos con mucha antelación respecto al mes de septiembre para que las personas los puedan utilizar para planificar sus propias celebraciones.

Otro tema al que el Consejo de las Iglesias ha dedicado mucho tiempo y debates es el del bautismo. En 2007, once Iglesias miembros del ACK firmaron un acuerdo de mutuo reconocimiento del bautismo. Cinco miembros del ACK, entre ellos los menonitas y los baptistas, sintieron que no lo podían suscribir. Desde entonces el ACK ha seguido trabajando sobre el tema del bautismo. Se debatió el asunto en la Asamblea General del ACK y se impartió una conferencia pública en marzo de 2014. El ACK también mantuvo consultas sobre el mismo tema con el Consejo Ecuménico Finlandés.

Los artículos 10 y 11 de la Charta Oecumenica recomiendan intensificar el diálogo con representantes de la fe judía y animan a que tengan lugar encuentros entre cristianos y musulmanes. De acuerdo con esto, el ACK ha trabajado conjuntamente con una organización judía y con dos musulmanas en una iniciativa llamada Weißt du, wer ich bin? («¿Sabes quién soy?»). Esta iniciativa ofrecía asesoramiento y ayuda económica para animar a las personas de las tres religiones a que se conozcan mejor y a que emprendan actividades comunes a nivel de base. Se contrató a una joven mujer musulmana para que coordinara esta iniciativa. Instituciones estatales alemanas y europeas también dieron fondos para ella.

El ACK también ha reflexionado mucho sobre el documento «Testimonio cristiano en un mundo multirreligioso» y ha constituido un equipo especial para trabajar el tema. En 2014 se celebró una conferencia que les dio la posibilidad a los representantes de las Iglesias miembros del ACK y de la Alianza Evangélica (EA) de debatir temas relacionados con el testimonio y el diálogo interreligioso. Como consecuencia de ello, se han creado lazos más cercanos con la EA y la EA ha solicitado su ingreso en el ACK en calidad de observador.

Desafíos ecuménicos

Uno de los desafíos principales para el ecumenismo en Alemania es mantener una plataforma en la que las Iglesias que son más pequeñas en número de miembros puedan encontrarse cara a cara con las dos grandes Iglesias. La Iglesia Católica Romana y la EKD tienen más o menos el mismo tamaño y disponen de recursos parecidos. De ahí que la colaboración entre ambas se dé automáticamente y abarque un gran número de asuntos: desde todo lo relacionado con los matrimonios mixtos a cuestiones acerca de las relaciones Iglesia-Estado. Sin embargo, muchas veces trabajan juntas en un plano estrictamente bilateral, con lo que las otras Iglesias e incluso el mismo ACK no tienen palabra en temas ecuménicos. Hacer justicia al hecho de que hay más de dos Iglesias en Alemania y favorecer el debate y la cooperación multilateral son algunos de los objetivos principales del ACK.

Otro desafío es la frustración que sienten muchas personas, especialmente las que han trabajado mucho tiempo a nivel de base, cuando no logran ver ningún progreso en asuntos ecuménicos. La frustración se siente con más fuerza cuando se trata de compartir la Cena del Señor más allá de las barreras confesionales, lo que se conoce como el compartir eucarístico. En Alemania hay un gran número de parejas constituidas por personas que pertenecen a diferentes Iglesias. No solo anhelan poder comulgar juntas, sino que también sienten profundamente que el movimiento ecuménico debería estar dando más frutos de los que da y están insatisfechas cuando perciben estancamiento en vez de claros pasos hacia adelante.

Muchas personas hoy en Alemania no tienen un conocimiento verdadero de la fe cristiana y tampoco parecen estar interesadas en conocerla y menos aún abrazarla. Si las Iglesias se tomasen en serio su misión de «haced discípulos a los habitantes de todas las naciones» (Mt 28, 19), debería ser una prioridad para ellas entablar con estas personas un diálogo. En vez de enfrentar este desafío cada una por su cuenta, las Iglesias deberían enfrentarse a él conjuntamente, aprendiendo de la experiencia de las otras y animándose mutuamente. Poner el centro de atención en su fe común solo puede fortalecer la unión entre las Iglesias. Además, intentar comunicar juntas la fe cristiana en un modo comprensible les puede llevar a las mismas Iglesias a un entendimiento más profundo de su propia fe. Se puede ver el 500 aniversario de la Reforma como una oportunidad para recordar al público –tanto a los cristianos como a los no creyentes− lo que verdaderamente es la fe cristiana: el amor de Dios en Cristo para todos los seres humanos y para toda la creación. Este es el motivo por el que las Iglesias en Alemania han decidido hacer de este aniversario una celebración de Jesucristo (Christusfest).



* Este texto se reproduce bajo la sola autoridad y responsabilidad del grupo ecuménico de Alemania que se reunió para escribir los materiales para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos 2017.

ALGUNAS FECHAS SEÑALADAS EN LA HISTORIA DE LA SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS


c. 1740 Nacimiento en Escocia de un movimiento pentecostal con vinculaciones en América del Norte, cuyo mensaje de avivamiento de la fe incluía oraciones por todas las Iglesias y con todas ellas.
1820 El Rvdo. James Haldane Stewart publica «Sugerencias para la unión general de los cristianos para la efusión del Espíritu» (Hints for the General Union of Christians for the Outpouring of the Spirit).
1840 El Rvdo. Ignatius Spencer, un convertido al catolicismo, sugiere una «Unión de oración por la unidad».
1867 La Primera Conferencia de Lambeth de los obispos anglicanos hace hincapié en la oración por la unidad en el Preámbulo de sus Resoluciones.
1894 El papa León XIII anima a la práctica de un Octavario de Oración por la Unidad en el contexto de Pentecostés.
1908 Primera celebración del «Octavario por la Unidad de la Iglesia», iniciada por el Rvdo. Paul Wattson.
1926 El Movimiento «Fe y Constitución» inicia la publicación de «Sugerencias para un Octavario de Oración por la Unidad de los Cristianos».
1935 En Francia, el abad Paul Couturier impulsa la «Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos» sobre la base incluyente de una oración concebida «por la unidad que Cristo quiere, por los medios que él quiere». 44
1958 El centro «Unidad Cristiana» de Lyon (Francia) y la Comisión «Fe y Constitución» del Consejo Mundial de Iglesias comienzan a preparar conjuntamente el tema para la Semana de Oración.
1964 En Jerusalén el Papa Pablo VI y el Patriarca Atenágoras I recitan juntos la oración de Cristo «que todos sean uno» (Jn 17).
1964 El Decreto sobre el ecumenismo del Concilio Vaticano II subraya que la oración es el alma del movimiento ecuménico y anima a la práctica de la Semana de Oración.
1966 La Comisión «Fe y Constitución» y el Secretariado para la Unidad de los Cristianos (actualmente Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos) de la Iglesia Católica deciden preparar un texto para la Semana de Oración de cada año.
1968 Por primera vez la Semana de Oración se celebra sobre la base de unos textos elaborados en colaboración por «Fe y Constitución» y el Secretariado para la Unidad de los Cristianos (actualmente Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos).
1975 Primera celebración de la Semana de Oración a partir de textos preparados sobre la base de un proyecto propuesto por un grupo ecuménico local. Esta nueva modalidad de elaboración de los textos ha sido inaugurada por un grupo ecuménico de Australia.
1988 Los textos de la Semana de Oración fueron utilizados en la celebración inaugural de la Federación Cristiana de Malasia, que reúne a los principales grupos cristianos de este país.
1994 El grupo internacional que preparó los textos para 1996 incluyó representantes de la YMCA y de la YWCA.
2004 Acuerdo alcanzado para que los materiales para la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos sean editados conjuntamente y publicados en el mismo formato por «Fe y Constitución» (Consejo Mundial de Iglesias) y el Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos (Iglesia Católica).

2008 Celebración del centenario de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos (su predecesor, el Octavario por la Unidad de la Iglesia, fue celebrado por primera vez en 1908).

Temas 1968-2016 Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos

SEMANA DE ORACIÓN POR LA UNIDAD DE LOS CRISTIANOS
Temas 1968-2016
Desde 1968 elaborados conjuntamente por la Comisión «Fe y Constitución» del Consejo Mundial de Iglesias y el Pontificio Consejo para la Unidad de los Cristianos

1968 Para alabanza de su gloria (Ef 1, 14)
1969 Llamados a la libertad (Ga 5, 13) (Reunión preparatoria en Roma, Italia)
1970 Somos colaboradores de Dios (1 Co 3, 9) (Reunión preparatoria en el Monasterio de Niederaltaich, República Federal de Alemania)
1971 ... y la comunión del Espíritu Santo (2 Co 13, 13) (Reunión preparatoria en Bari, Italia)
1972 Os doy un mandamiento nuevo (Jn 13, 34) (Reunión preparatoria en Ginebra, Suiza)
1973 Señor, enséñanos a orar (Lc 11, 1) (Reunión preparatoria en la Abadía de Montserrat, España)
1974 Que todos confiesen: Jesucristo es el Señor (Flp 2, 1-13) (Reunión preparatoria en Ginebra, Suiza)
(En abril de 1974 se dirigió una carta a las Iglesias miembros, así como a otras instituciones que pudieran estar interesadas en crear grupos locales para preparar el folleto de la Semana de Oración. El primero en comprometerse fue un grupo australiano, que preparó en 1975 el borrador inicial del folleto de la Semana de Oración.)
1975 La voluntad del Padre: constituir a Cristo en cabeza de todas las cosas (Ef 1, 3-10) (Materiales elaborados por un grupo australiano. Reunión preparatoria en Ginebra, Suiza)
1976 Ahora somos hijos de Dios (1 Jn 3, 2) (Materiales elaborados por la Conferencia de Iglesias del Caribe. Reunión preparatoria en Roma, Italia)
1977 La esperanza no defrauda (Rm 5, 1-5) (Materiales elaborados en el Líbano, en plena guerra civil. Reunión preparatoria en Ginebra, Suiza)
1978 Ya no sois extranjeros (Ef 2, 13-22) (Materiales elaborados por un grupo ecuménico de Manchester, Inglaterra)
1979 Poneos unos al servicio de los otros para gloria de Dios (1 Pe 4, 7-11) (Materiales elaborados en Argentina. Reunión preparatoria en Ginebra, Suiza)
1980 Venga a nosotros tu reino (Mt 6, 10) (Materiales elaborados por un grupo ecuménico de Berlín, República Democrática de Alemania. Reunión preparatoria en Milán, Italia)
1981 Un solo Espíritu, distintos carismas, un solo cuerpo (1 Co 12, 3b-13) (Materiales elaborados por los Padres de Graymoor, EE UU. Reunión preparatoria en Ginebra, Suiza)
1982 ¡Qué amables son tus moradas, Señor! (Sal 84) (Materiales elaborados en Kenia. Reunión preparatoria en Milán, Italia)
1983 Jesucristo, vida del mundo (1 Jn 1, 1-4) (Materiales elaborados por un grupo ecuménico de Irlanda. Reunión preparatoria en Celigny-Bossey, Suiza)
1984 Llamados a la unidad por la cruz de nuestro Señor (1 Co 2, 2 y Col 1, 20) (Reunión preparatoria en Venecia, Italia)
1985 De la muerte a la vida con Cristo (Ef 2, 4-7) (Materiales elaborados en Jamaica. Reunión preparatoria en Grandchamp, Suiza)
1986 Seréis mis testigos (Hch 1, 6-8) (Materiales elaborados en Yugoslavia (Eslovenia). Reunión preparatoria en Yugoslavia)
1987 Unidos en Cristo, una nueva creación (2 Co 5, 17-6,4a) (Materiales elaborados en Inglaterra. Reunión preparatoria en Taizé, Francia)
1988 El amor de Dios elimina el temor (1 Jn 4, 18) (Materiales elaborados en Italia. Reunión preparatoria en Pinerolo, Italia)
1989 Edificar la comunidad: un solo cuerpo en Cristo (Rm 12, 5-6a) (Materiales elaborados en Canadá. Reunión preparatoria en Whaley Bridge, Inglaterra)
1990 Que todos sean uno, para que el mundo crea (Jn 17) (Materiales elaborados en España. Reunión preparatoria en Madrid, España)
1991 Alabad al Señor todas las naciones (Sal 117; Rm 15, 5-13) (Materiales elaborados en Alemania. Reunión preparatoria en Rotenburg an der Fulda, República Federal de Alemania)
1992 Yo estoy con vosotros... por tanto, id (Mt 28, 16-20) (Materiales elaborados en Bélgica. Reunión preparatoria en Brujas, Bélgica)
1993 Llevad los frutos del Espíritu para la unidad de los cristianos (Gal 2, 22-23) (Materiales elaborados en Zaire. Reunión preparatoria cerca de Zurich, Suiza)
1994 La casa de Dios: llamados a tener un solo corazón y una sola alma (Hch 4, 32) (Materiales elaborados en Irlanda. Reunión preparatoria en Dublín, Irlanda)
1995 Koinonía: comunión en Dios y entre nosotros (Jn 15, 1-17)(Materiales elaborados por «Fe y Orden». Reunión preparatoria en Bristol, Inglaterra)
1996 Mira que estoy a la puerta y llamo (Ap 3, 14-22) (Materiales preparatorios elaborados en Portugal - reunión en Lisboa, Portugal)
1997 En nombre de Cristo... dejaos reconciliar con Dios (2 Co 5, 20) (Materiales preparatorios elaborados en Escandinavia - reunión en Estocolmo, Suecia)
1998 El Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad (Rm 8, 14-27) (Materiales preparatorios elaborados en Francia - reunión en París, Francia)
1999 Él habitará con ellos. Ellos serán su pueblo y el mismo Dios estará con ellos (Ap 21, 1-7) (Materiales preparatorios elaborados en Malasia - reunión en el Monasterio de Bose, Italia)
2000 Bendito sea Dios que nos ha bendecido en Cristo (Ef 1, 3-14) (Materiales preparatorios elaborados por el Consejo de Iglesias del Medio Oriente - reunión en el Monasterio de La Verna, Italia)
2001 Yo soy el camino, la verdad y la vida (Jn 14, 1-6) (Materiales preparatorios elaborados en Rumania - reunión celebrada en la "Casa de Odihna", Rumania)
2002 En ti está la fuente de la vida (Sal 36, 10) (Materiales preparatorios elaborados por el Consejo de Conferencias Episcopales de Europa (CCEE) y la Conferencia de Iglesias de Europa (CEC) - reunión en el Centro ecuménico de Ottmaring, Augsburgo, República Federal de Alemania)
2003 Este tesoro lo llevamos en vasijas de barro (2 Co 4, 3-18) (Materiales preparatorios elaborados en Argentina - reunión en el Centro ecuménico «Los Rubios», cerca de Málaga, España)
2004 Mi paz os doy (Jn 14, 27) (Materiales preparatorios elaborados en Alepo, Siria - reunión en Palermo, Sicilia, Italia)
2005 Cristo, fundamento único de la Iglesia (1 Co 3, 1-23) (Materiales preparatorios elaborados en Eslovaquia - reunión en Piestany, Eslovaquia)
2006 Donde dos o tres se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos (Mt 18, 20) (Materiales preparatorios elaborados Irlanda - reunión en Prosperous, County Kildare, Irlanda)
2007 Hace oír a los sordos y hablar a los mudos (Mc 7, 37) (Materiales preparatorios elaborados en Sudáfrica - reunión celebrada en el Castillo de Faverges, Alta Saboya, Francia)
2008 No ceséis de orar (1 Ts 5, 17) (Materiales preparatorios elaborados en USA - reunión celebrada en Graymoor, Garrison, USA)
2009 Estarán unidas en tu mano (Ez 37, 17) (Materiales preparatorios elaborados en Corea - reunión celebrada en Marsella, Francia)
2010 Vosotros sois testigos de todas estas cosas (Lc 24, 48) (Materiales preparatorios elaborados en Escocia - reunión en Glasgow, Escocia)
2011 Unidos en la enseñanza de los apóstoles, la comunión fraterna, la fracción del pan y la oración (cf. Hch 2, 42) (Materiales preparatorios elaborados en Jerusalén - reunión celebrada en Saydnaya, Siria)
2012 Todos seremos transformados por la victoria de nuestro Señor Jesucristo (cf. 1 Co 15, 51-58). (Materiales preparatorios elaborados en Polonia - reunión celebrada en Varsovia, Polonia)
2013 ¿Qué exige Dios de nosotros? (cf. Mi 6, 6-8) (Materiales preparatorios elaborados en la India - reunión celebrada en Bangalore, India)
2014 ¿Es que Cristo está dividido? (1 Co 1, 1-17) (Materiales preparatorios elaborados en el Canadá - reunión celebrada en Montreal, Canadá)
2015 Jesús le dice: Dame de beber (Jn 4, 7) (Materiales preparatorios elaborados en Brasil – reunión celebrada en Sao Paulo, Brasil)
2016 Destinados a proclamar las grandezas de Dios (cfr. 1 Pedro 2, 9)
(Materiales preparatorios elaborados en Letonia – reunión celebrada en Riga, Letonia)

2017 Reconciliación. El amor de Cristo nos apremia (2 Co 5, 14-20)
(Materiales preparatorios elaborados en Alemania– reunión celebrada en Wittenberg (Alemania))

martes, 21 de abril de 2015

EL SEGUIMIENTO DE JESÚS EL CRISTO

La Iglesia Católica Antigua Comunidad Ecuménica de Fe de El Salvador,  comparte con el Catolicismo Reformado (que tiene su expresión en el Anglicanismo) la visión de Seguimiento de Jesucristo.

Somos una expresión particular del sentido cristiano siendo Una, Santa, Católica y Apostólica Iglesia de Jesucristo.

Se forma y enraíza en la Escritura, moldeada por el culto a Dios vivo, ordenada en comunión y dirigida fielmente por la misión de Dios en el mundo.

Formados por la Escritura

1. Como cristianos tratamos de discernir la voz de Dios vivo en la Sagrada Escritura, mediada por tradición y razón. Leemos la Biblia, juntos en comunidad e individualmente, con sentido agudo y crítico del pasado, comprometidos vigorosamente con el presente y con paciente espera por el futuro de Dios.

2. Valoramos toda la Escritura para cada aspecto de nuestras vidas y valoramos las muchas formas en la que nos enseña a seguir fielmente a Cristo en una variedad de contextos. Oramos y cantamos la Escritura a través de la liturgia y los himnos. Los leccionarios nos relacionan con lo extenso de la Biblia y a través de la predicación, interpretamos y empleamos la plenitud de la Escritura a nuestra vida compartida en el mundo.

3. Aceptamos su autoridad. Escuchamos la Escritura con corazones abiertos y mentes atentas. Ha dado forma a nuestra rica herencia, por ejemplo: los credos ecuménicos de la iglesia primitiva.

4. En nuestra proclamación y testimonio de la palabra encarnada, valoramos la práctica del compromiso de eruditos con la Escritura desde los primeros siglos hasta nuestros días. Deseamos ser una verdadera comunidad de fe, aprendiendo, buscando sabiduría, fortaleza y esperanza en nuestra jornada. Constantemente descubrimos que nuevas situaciones requieren de frescas expresiones de fe y vida espiritual fundadas bíblicamente.

Moldeados a través del culto y adoración

5. Nuestra relación con Dios es nutrida a través de nuestro encuentro con el Padre, Hijo y Espíritu Santo en palabra y sacramento. Esta experiencia enriquece y moldea nuestro entendimiento de Dios y la comunión con otros.

6. Como cristianos ofrecemos alabanza al Trino Dios expresado a través del culto combinando orden y libertad. En penitencia y acción de gracias nos ofrecemos en servicio a Dios en el mundo y para el mundo.

7. A través de nuestras liturgias y formas de culto, balanceamos la rica tradición del pasado con la variedad de culturas en nuestras diversas comunidades.

8. Como personas frágiles y pecadoras, consientes de la misericordia de Dios, vivimos por gracia a través de la fe y continuamente nos esforzamos por ofrecer vidas santas a Dios. Perdonados a través de Cristo y fortalecidos por su palabra y sacramentos, somos enviados al mundo en el poder del Espíritu Santo.

Ordenada en Comunión

9. En nuestra dirección episcopal y gobierno sinodal en diócesis y provincias, nos gozamos en los diversos llamados de todos los bautizados. Los tres servicios del ministerio, obispos, presbíteros, diáconos, colaboran en la afirmación, coordinación y desarrollo de esos llamados como percibidos y ejercitados por todo el pueblo de Dios.

10. Como cristianos en todo el mundo, valoramos nuestra relación con uno y otro.

Conducidos por la Misión de Dios.

11. Como cristianos estamos llamados a participar en la misión de Dios en el mundo, comprometidos respetuosamente con la evangelización, un servicio de amor y testimonio profético. Así sea en toda la variedad de contextos, damos testimonio y seguimos a Jesucristo el crucificado y resucitado Salvador. Celebramos la reconciliación de Dios con una misión viva, a través de creativos, encarecidos y fieles ministerios y testimonios de hombres, mujeres y niños, en el pasado y presente, alrededor de la comunión.

12. Sin embargo, como cristianos estamos muy consientes que nuestra vida y compromiso común con la misión de Dios se corrompen por defectos y equivocaciones: aspectos de herencia colonial, abuso de poder y privilegios, menosprecio en contribuciones de laicos y mujeres, desigualdad en distribución de recursos y ceguera a la experiencia de pobres y oprimidos. Como un resultado, buscamos seguir al Señor con renovada humildad con la que podríamos, libre y alegremente, esparcir las buenas nuevas de salvación en palabra y hecho.

13. Confiados en Cristo, nos unimos a todas las personas de buena voluntad para trabajar por la paz, justicia y amor reconciliador de Dios. Reconocemos la inmensidad de desafíos posados en la secularización, pobreza, avaricia desenfrenada, violencia, degradación ambiental y enfermedades como VIH/SIDA. En respuesta, llamamos una crítica profética de política destructiva e ideologías religiosas, y construimos sobre una herencia de cuidado por el bienestar humano expresado a través de educación, salud y reconciliación.

14. En nuestra relación y dialogo con otras comunidades de fe, combinamos el testimonio de Jesucristo con un deseo de paz, respeto mutuo y relaciones justas.

15. Como cristianos, bautizados en Cristo, compartimos la misión de Dios con todos los cristianos y estamos profundamente comprometidos a construir relaciones ecuménicas. Nuestra tradición católica no romana, ha demostrado ser un don y estamos dispuestos a atraer un esfuerzo ecuménico. Alternamos en dialogo con otras iglesias basado en confianza y en deseo de que toda la compañía del pueblo de Dios crecería en plenitud de unidad a la cual Dios nos llama, para que el mundo crea en el Evangelio.

viernes, 10 de abril de 2015

SUCESIÓN APOSTÓLICA EN IGLESIA CATÓLICA ANTIGUA



 COMUNIDAD ECUMÉNICA DE FE
PALABRA + ESPÍRITU + SACRAMENTO + MISIÓN

 1. El ministerio en la Iglesia Católica Antigua

San Ignacio de Antioquía (S. 110 D.C), uno de los Padres Apostólicos, enseña que el modelo de Ministros en la Iglesia según el Nuevo Testamento son: el pueblo, los obispos, los presbíteros y los diáconos.

El ministerio del pueblo es representar a Cristo y Su Iglesia; ser testigos de EL donde quiera que ellos estén; y, según los dones recibidos, portar el trabajo de Cristo de reconciliación en el mundo, y tomar su lugar en la vida, la adoración y el ministerio de la Iglesia.

El ministerio del Obispo es representar a Cristo y su Iglesia, particularmente como Apóstol, sumo sacerdote y pastor; ser guardador de la fe, unidad y disciplina de la Iglesia entera, proclamar la Palabra de Dios; actuar en el nombre de Cristo para la reconciliación del mundo y la construcción de la Iglesia; y ordenar a otros para que continúen con el ministerio de Cristo.

El ministerio del Presbítero es representar a Cristo y Su Iglesia, particularmente como pastor del pueblo; compartir con el Obispo la supervisión de la Iglesia; proclamar el Evangelio; administrar los Sacramentos y bendecir y declarar el perdón en el nombre de Dios.

El ministerio del Diaconado es representar a Cristo y su Iglesia, particularmente como un servidor de los más necesitados; y asistir al Obispo y al Presbítero en la proclamación del Evangelio y la administración de los Sacramentos.

Es importante recordar que todos los Cristianos deben seguir a Cristo; reunirse cada semana para celebrar la adoración corporativa; y para trabajar, orar y dar para esparcir el Reino de Dios. Todo esto es hecho en el contexto de capacitarnos para continuar la Tradición Apostólica y la histórica Sucesión Apostólica.

2. La Iglesia Católica Antigua es Apostólica.

La Iglesia fue establecida por los Apóstoles sobre el fundamento de la Persona, la enseñanza y las obras salvíficas de Jesús Cristo, quien sigue siendo la Cabeza y la Piedra Angular. La Apostolicidad de la Iglesia descansa en su conformidad con las enseñanzas de los Apóstoles lo cual conocemos como la Tradición Apostólica y la cual debe ser guardada, mantenida y perpetuada por los Obispos en la Histórica Sucesión Apostólica. Por esta razón hemos elaborado una lista oficial de los nombres de los Obispos y Obispados  a fin de trazar hacia atrás hasta los Apóstoles la sucesión los Obispos. La Iglesia Católica Antigua posee y está en esa lista.

Como una rama de la Iglesia, creemos que hemos sido enviados a proclamar a Cristo en el mundo (un Apóstol es quien es enviado en una misión de predicar y extender el Reino de Dios). La Iglesia, como una institución apostólica, tiene la gran misión de hacerse cargo, tanto en naturaleza como en responsabilidad de comunicar la Palabra de Dios y hacer discípulos en todas las naciones. La Iglesia Católica Antigua es también apostólica en su manera de gobernar. Los Apóstoles fueron los administradores originales de la Iglesia.

Actualmente, los creyentes cristianos católicos, creen que los sucesores de los Apóstoles son los Obispos de la Iglesia. La palabra Episcopal literalmente significa gobernado por Obispos. Los Obispos de la Iglesia son los guardadores (garantes) de esa unidad, doctrina, adoración y disciplina. Es la responsabilidad de ellos, o sus delegados, pastorear y administrar la Iglesia hasta el Retorno del Señor. En la Iglesia local, el pastor está encargado por los obispos de pastorear y administrar el rebaño de Cristo que les ha sido confiado.

La Iglesia Católica Antigua es también apostólica en su debida y propiamente ordenación ministerial. El Cristiano Apostólico de todo corazón acepta la admonición de las escrituras que dice, "Obedezcan a sus dirigentes y estén sumisos, pues ellos se desvelan por sus almas, de las cuales deberán rendir cuenta. Ojalá esto sea para ellos motivo de alegría y no un peso, pues no les traería a ustedes ninguna ventaja de ninguna clase.” (Hebreos 13, 17). La Iglesia Católica Antigua es apostólica en su adherencia a la tradición Apostólica, su mantenimiento y continuación de la Histórica Sucesión Apostólica y su gobierno apostólico, naturaleza y misión.

3. El Sacramento del Ministerio Ordenado en la Iglesia Católica Antigua

Un sacramento es una acción ejecutada por la Iglesia por medio de su ministros sacramentales en la comunidad de los fieles. Los sacramentos fueron ordenados por nuestro Señor Jesucristo para portar un Don específico de su gracia en el recipiente. Para ser todavía un poco más preciso, es Dios Mismo quien actúa por medio del ministro que administra el sacramento. Esto quiere decir que el sacramento es efectivo en y por sí mismo. Es Dios quien no solamente ha ordenado que el Don sea dado, sino que además es quien de hecho lo da. La Iglesia Católica Antigua mantiene y practica el Sacramento de las Ordenes Sagradas

Desde los inicios de la Iglesia Cristiana, ha habido Órdenes específicas de ministros en la Iglesia. San Marcos 3:14 dice: "Y designó a doce, para que estuvieran con El y para enviarlos a predicar. "Estas órdenes las conocemos hoy día como Obispos, Presbíteros y Diáconos; y cada una tiene funciones específicas y bien definidas dentro de la Nueva Alianza de Jesús Cristo. Dios llama a ciertos de Sus seguidores para representarle a EL en esta manera única. Las oraciones correspondientes y el imponer las manos rito propio de un Obispo satisfacen la ordenación en cualquiera de estas órdenes.

4. La sucesión apostólica y la ordenación en la Iglesia Católica Antigua.

La Iglesia Católica Antigua cree que el Ministerio es un Don de Dios dado a su Iglesia por medio de Cristo, el cual ha sido dado por EL para el perfeccionamiento de la vida y el servicio de todos sus miembros. La Iglesia como un todo es un cuerpo sacerdotal, puesto que es el Cuerpo de Cristo, el Sumo Sacerdote. Todos sus miembros, según la medida del Don de Cristo, comparten de su naturaleza sacerdotal. Aunque desde el principio, Dios ha confiado ministerios particulares a personas particulares, quienes por medio de la Iglesia han recibido la gran comisión de Cristo.
Los ministros ordenados en la Iglesia Católica Antigua consisten en Obispos, Presbíteros y Diáconos. Al aceptar este ministerio, la Iglesia Católica Antigua desea perpetuar la continuidad con el Ministerio Histórico de la Iglesia tal como nos fue traspasado desde el principio por medio de lo que es comunmente conocido como la Histórica Sucesión Apostólica. Un servicio de ordenación es el rito sacramental por el cual uno de esos ministerios es conferido. Es una acción de Dios en su Iglesia. La Iglesia Católica Antigua cree que en todas las ordenaciones y consagraciones EL que ordena y consagra verdaderamente es Dios, quien por medio de las palabras y las acciones del Obispo en la sucesión apostólica, junto con otros representantes, y en respuesta a las plegarias de Su Iglesia, ordena, comisiona y da poder para el oficio y trabajo al cual son llamadas las personas que EL ha seleccionado.

En las ordenaciones iniciales de las cuales tenemos información, según son detalladas en Hechos 6:1-6, aparece lo siguiente: elección por el pueblo, oración  e imposición de manos apostólicas. Este patrón describe para nosotros la autoridad histórica y de las Escrituras como los elementos esenciales en los servicios de ordenación; estas mismas tres partes forman la base para cada ordenación en la Iglesia Católica Antigua:

1. La presentación de los candidatos a uno de los obispos, siendo esto el último paso en el proceso de escogencia que hace la Iglesia.

2. Oración por los candidatos a la ordenación o consagración, para que ellos reciban el Don del Espíritu Santo para su ministerio, y

3. La imposición de manos por lo menos de tres obispos o cartas de consentimiento de varios obispos (en una consagración Episcopal), del Obispo y presbíteros (en una ordenación de presbíteros), o del Obispo (en una ordenación de diáconos).

A esto se le ha añadido un escrutinio de los candidatos concerniente a sus creencias y deberes, la vestimenta propia para su orden, la distribución de los instrumentos para su oficio, y la presentación y saludo de los nuevos ordenados. Los tres pasos antes mencionados son los medios usados por los mismos apóstoles y que todavía se usan. Esto es considerado necesario para la validez de la ordenación, junto con la correcta intención de parte del obispo ordenante. Esto es  el porque la sucesión de obispos desde los Apóstoles hasta nuestros días es guardada y mantenida cuidadosamente. En la Iglesia Católica Antigua  hemos sido maravillosamente bendecidos con una rica y variada sucesión Apostólica que nos conecta por medio de diferentes ramas a las Iglesias Apostólicas, Oriental y Occidental.

5. Cipriano o Agustín?

Cuando miramos a los Escritos de los Padres, vemos que ellos no solamente afirmaban sino que también creían profundamente en la Sucesión Apostólica. Algunos de los Padres escribieron sobre el asunto, padres tales como Clemente, Ignacio, Ireneo, Tertuliano, Hipólito, Cipriano y Agustín. Cada uno de ellos, trae a la Iglesia un profundo y muy completo entendimiento de lo que significa estar en continuidad con la Iglesia de los Apóstoles.

En tanto que el tiempo ha pasado, esas ramas de la Iglesia que se han considerado a sí mismas estar dentro de la Histórica Sucesión Apostólica se han identificado con una de las dos escuelas de pensamiento en relación con la Sucesión Apostólica. Una de las escuelas de pensamiento está fundada en las enseñanzas de San Cipriano, y es mantenida hasta hoy por las Iglesias Ortodoxas Orientales. El otro entendimiento de la Sucesión Apostólica se deriva de San Agustín y es mantenida por las Iglesias Apostólicas de Occidente. En la Iglesia Occidental, basada en las enseñanzas e influencia de San Agustín, fue desarrollado un criterio de cuatro elementos para determinar la validez de la consagración de un Obispo en la Histórica Sucesión Apostólica; tres son exteriores, el cuarto es interior.

Los cuatro criterios son:

- Forma: la Consagración debe ser hecha en el contexto de la Liturgia Eucarística para que sea válida. Esto es para enfatizar la conexión de la ordenación con la comunidad.

- Materia: Tiene que haber una real imposición de manos por medio de un obispo durante la liturgia. La oración sola no es suficiente.

- Ministerio: Quien ejecuta la consagración debe ser un obispo válidamente consagrado dentro de la Sucesión Apostólica.

- Intención: La intención de la imposición de las manos y la oración consecratoria dentro de la liturgia debe ser para ordenar o consagrar a la persona o las personas que van a ser ordenadas.

En el pensamiento del Cristianismo Occidental, si estos criterios se reúnen en una consagración, un Obispo está dentro de la Sucesión Apostólica. La Iglesia Católica Romana, las Iglesias de Comunión Anglicana, la Iglesias Viejo Católicas unidas por la Unión de Utrecht, la Iglesia Filipina Independiente, la Iglesia Siria Mar Thoma de Malabar, las Iglesias Unidas del Sur de India, Norte de India, Pakistán y Bangladesh, así como también otras Cuerpos Católicos Autocéfalos mantienen el entendimiento Agustiniano de la Sucesión Apostólica.

Las Iglesias Ortodoxas de Oriente están atadas al pensamiento Cypriano de Sucesión Apostólica; por lo tanto las iglesias Católica Romana y Anglicana, igual que todas las mencionadas en el párrafo anterior no son necesariamente aceptadas como parte de la Sucesión Apostólica, no obstante en la práctica la iglesia Ortodoxa ha recibido a presbíteros Católicos Romanos sin el requerimiento de ser ordenados en la Iglesia Ortodoxa.

La Iglesia Católica Antigua pertenece a la visión Agustiniana de Sucesión Apostólica. Reúne los estándares de los cuatro criterios tal como son desarrollados en la Iglesia Occidental, y pertenece a las otras ramas de la Iglesia Católica que están en la Histórica Sucesión Apostólica.

6. La Sucesión Apostólica en Iglesia Católica Antigua

La Iglesia Católica Antigua sostiene la autoridad espiritual de los Apóstoles en su Sucesión, perpetuada por la imposición de manos en la consagración de nuestros Obispos, preservando por lo tanto, y validando nuestros sacramentos y órdenes. Esta histórica e ininterrumpida Sucesión de Autoridad Apostólica y Fe ha sido transmitida a través de los siglos del Cristianismo Católico hasta el presente, UNA, SANTA , CATÓLICA y APOSTÓLICA , IGLESIA de la cual somos parte. En la Iglesia Católica Antigua  hemos sido extremadamente bendecidos al recibir una rica y variada Sucesión Apostólica que tiene sus raíces tanto en la rama Oriental como en la Occidental de la Iglesia. Estas líneas de Sucesión han ayudado a profundizar nuestras raíces en la histórica FE de los Patriarcas, Profetas, Apóstoles, Mártires y Santos de cada época. Estaremos por siempre agradecidos y en deuda con esos siervos de quienes nos ha venido tal regalo tan precioso. La Sucesión Apostólica de la Iglesia Católica Antigua, Comunidad Ecuménica de Fe es verificada hacia sus orígenes por medio de las siguientes ramas de la Iglesia:

1. ANGLICAN EPISCOPAL
2. ANGLICAN NON JURING
3. OLD CATOLIC OF UTRECH
4. ORDER OF CORPORATE REUNION
5. ROMAN CATOLIC
6. SYRIAN ANTIOCHESE
7. RUSSIAN ORTODOX
8. ALBANIAN
9. ARMENIAN UNIATE
10. CHALDEAN UNIATE
11. SYRIAN MALABAR
12. SYRIO CHALDEAN
13. AFRICAN ORTHODOX
14. COPTIC ORTHODOX